reformado.gifA fuerza de insistir en gracejadas que ya rayaban en lo ridículo —sobre todo en los programas de tv radiofónicos de espectáculos y deportivos—, el impacto que causaban algunas notas falsas, pensadas para tomarle el pelo a la gente el Día de los Inocentes se ha extinguido casi por completo. Hace pocos años, algunos diarios capitalinos incluso preparaban una primera plana especial con notas algo chuscas para aligerar la lectura de la información dura del día.

Actualmente, pocos medios impresos intentan algo similar. Este 2007, sólo Reforma insistió en este ejercicio anual, mientras que Crónica apenas insertó en su edición de este viernes una que otra nota dirigida a los incautos.

La verdad sea dicha, las chabacanerías de decenas de locutores sin talento mataron toda sorpresa posible. El poco o mucho esfuerzo creativo que implicaba elaborar una nota que indujera al error ha sido sustituido por un ejército de simplones. ¿Habrá quien todavía caiga en estas malas bromas?