Apenas el pasado martes Jorge Varela comentaba cómo Teléfonos de México, propiedad del magnate Carlos Slim se vio obligada a cumplir un fallo que le ordenaba permitir a Cablevisión la interconexión a sus redes públicas de telecomunicaciones.

Resulta que Ricardo Salinas Pliego, quien se ha vuelto especialista en desafiar a las autoridades, desacató una orden similar de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) de interconectar a Nextel. Pero no sólo eso. Iusacel, las empresas telefónicas que controla el empresario, Iusacell y Unefon jugaron sucio —como es costumbre—, pues mientras Nextel valoraba denunciar ante la Cofetel la negativa de las telefónicas de abonos chiquitos a interconectarla, los abogados de Salinas Pliego demandaron a la dependencia federal que revoque la concesión a Nextel por negarse a firmar el acuerdo de interconexción. Es decir, acusó a la empresa afectada de ser la responsable de su propia desobediencia.

La sanción máxima al desacato de la instrucción de Cofetel es la revocación de la concesión, pero como siempre el intocable Salinas Pliego saldrá ileso. Ahí está la toma violenta de las instalaciones de CNI Canal 40 o su ofensiva contra el ex secretario de Hacienda, Francisco Gil. Nadie hizo nada, nadie hará nada.

Enlace: Ricardo Salinas, reto al destino. | Vía: Unafuente.