Resulta que al final, el incremento a la gasolina —que según se dijo impactaría de manera mínima la economía de todos— sí tendrá efectos notables que para pronto podrían reflejarse en un aumento al pasaje del Metrobús. No es broma, el propio director de ese sistema de transporte, Guillermo Calderón Aguilera, reveló hoy que ya están evaluando la viabilidad de aumentar el costo del viaje, dado que los concesionarios socios de Corredor Insurgentes (CISA) tienen dos años y medio cobrando lo mismo, mientras que en el mismo lapso el combustible utilizado por los autobuses sí se encareció.
El golpe, pues, podría venir por varios lados si el Gobierno del Distrito Federal accede a la exigencia de microbuseros que piden también un aumento al pasaje. Según la autoridad, existe otra solución consistente en otorgar a CISA un porcentaje mayor de los ingresos del Metrobús para compensar el aumento en sus costos de operación. El problema es que el dinero tiene que salir de algún lado.
Parte de estos desajustes que terminan metiendo a las autoridades capitalinas en problemas económicos y comprometiendo la operación de un sistema hasta ahora eficiente, bien podría interpretarse como parte de una terrible planeación o administración. Y para muestra basta un botón: Inbursa, de Carlos Slim, encargada del sistema de cobro y de la operación de las máquinas expendedoras de tarjetas para el Metrobús, cobra una participación de 8.3% sobre el dinero recaudado. Para más datos, en otros países, donde operan esquemas similares al del Metrobús de Insurgentes, la comisión más alta es de 4.2% sobre los ingresos totales. ¿Entonces? ¿De quién es la culpa que esto ya no alcance?
Enlace: GDF prevé aumentar tarifa del Metrobús. | Imagen: cinnamons81.


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