Cuando aún no hemos terminado el debate sobre las reformas y adiciones a la Ley de Protección a la Salud de los no Fumadores en el Distrito Federal; cuando aún no existe ni siquiera un reglamento terminado que permita aplicar esa dichosa ley, y cuando los propietarios de restaurantes, bares y cafés aún analizan cómo hacer los cambios que les exige la legislación, los diputados locales ya piensan en nuevos y creativos cambios.
Evidencia de que en la Asamblea capitalina se legisla al vapor y sin planeación alguna, Xiuh Guillermo Tenorio, diputado del partido propiedad de Elba Esther Gordillo, propondrá la próxima semana una nueva iniciativa que prohiba —de manera definitiva— fumar en todos los establecimientos cerrados, mandando al demonio las disposiciones recién aprobadas que obligan a los propietarios a separar mediante barreras físicas a los fumadores de los no fumadores.
El colmo de la incongruencia es que ahora los diputados hacen llamados no acatar la ley vigente desde el 14 de enero pasado y exhortaron a los restauranteros a no invertir en la separación física de sus espacios, pues de prosperar la nueva ocurrencia legislativa, ya no hará falta ninguna modificación.
Esta vez no se trata de discutir si la medida es adecuada o no, sino la patente incapacidad de los diputados para leer mínimamente las iniciativas que votan y ya no digamos enriquecerlas antes de promulgarlas. Hoy, gracias a su falta de previsión, tenemos una ley muerta y una falta absoluta de certeza jurídica. A ver si una vez que aprueben su nueva propuesta no a vuelven a decirnos que ni le hagamos caso, que ya están preparando otra mejor.

