Tasas de interés que cuentahabientes de Estados Unidos considerarían ofensivas, prácticas que en otras latitudes simplemente serían vistas como usura. Ésta es apenas una brevísima descripción hecha por la revista BusinessWeek sobre el modelo de crédito para personas de bajos recursos que en México opera Banco Azteca.
De acuerdo con el reportaje aparecido en la publicación, durante décadas, los créditos de este tipo eran vistos como una herramienta de desarrollo económico que carecía de cualquier afán de lucro, pero en nuestro país, empresas como ésta han descubierto un lucrativo mercado entre la gente de escasas posibilidades, la cual en pequeños montos, puede producirle millonarias ganancias a sus socios.
Sólo para dar un ejemplo de la nula existencia de límites legales y de la escasa vigilancia de las autoridades sobre las ganancias obtenidas por estas instituciones, se apunta que mientras los intereses exigidos por microcréditos otorgados sin fines de lucro se ubican en el rango del 31% anual, y mientras que los estadounidenses con problemas por mal manejo de una tarjeta de crédito pagarían tasas de entre 22 y 29 %, a los mexicanos pobres que acuden a las ventanillas de un banco autorizado por las autoridades mexicanas se les imponen tasas de interés anuales que van del 50% al 120%.
En efecto, la gente ya no se enfrenta a casas de empeño y ajiotistas, sino a ejecutivos con cuellos blanquísimos que, con un trato más amable, venden la ilusión de que usted pagará menos.
Enlace: The Ugly Side of Microlending.


Ye me había dado cuenta del lado oscuro de los abonos chiquitos al ver una publicidad y hacer cuentas
Es una mega mamada lo que hacen esas pinche tiendas piteras e llegado a tener folletos de elektra en mis manos y no chinguen una xbox 360 en cerca de 11 mil pesos que chinguen a su puta madre, mientras que la puedes encontrar en 5 mil pesos ya ni la chingan pinches rateros,
Desgraciadamente como dice la nota, toda esta publicidad esta dirigida a personas de escasos recursos que en la mayoria de los casos no se detienen a pensar en cuanto realmente les esta saliendo su compra, se dejan llevar por un “abono chiquito” y la emocion de estrenar algo, no quiero imaginar la clase de robo que sera ahora que tambien ofreceran credi-auto.
Suena escandaloso, pero justamente la gente más pobre es la que menor capacidad de crédito tiene por ser la más propensa a no pagar. Elektra te da algo, sabiendo que hay posibilidad de que no pagues, y recobra su inversión dos años después, con una jugosa ganancia. ¿O tú le prestarías $3,000 pesos a un desconocido sin historial crediticio, cobrándole cada semana unos pesitos? Mi punto: es un negocio riesgoso y las tasas reflejan ese riesgo.
Yo creo que la gente pobre no es nada tonta. No es que no se fijen en cuánto van a pagar, sino que realmente su capacidad de pago no les da más que para comprar a abonos chiquitos.
¿Triste? Sí, pero a un banco es más fácil demandarlo en caso de prácticas abusivas y las tasas que pagan actualmente las personas son menores que con los agiotistas de costumbre. Lo que debe esperarse es que haya más y más competencia entre cadenas y bancos como para que bajen los costos.