firma.jpgHagan cuentas. Sólo en 2006 los fraudes con cheques realizados en nuestro país costaron alrededor de 100 millones de pesos —según cifras de la Asociación de Bancos de México—, lo cual no incluye las pérdidas de personas y de empresas por alte­ración o borrado de datos en facturas, acuerdos de venta, pagarés y otros documentos. Para la firma Consulting & Research el quebranto incluso podría alcanzan los 205 millones de pesos.

No se extrañen, pues, si dentro de poco a la hora de firmar cualquier documento bancario, el ejecutivo les ruega hacerlo sólo con bolígrafos proporcionados por la institución de crédito. Y es que desde hace unas semanas, una firma de artículos de papelería ha empezado a introducir entre el sector financiero del país bolígrafos de tinta indeleble con partículas de color que se adhieren a las fibras del papel, y que son imposibles de borrar, lavar o eliminar.

El chistecito no es cualquier cosa; el fraude en México representa la tercera causa más importante de la desaparición de pequeñas y medianas empresas que se ven desangradas vía la alteración de firmas y cantidades en facturas, nóminas, cheques y otros documentos

Aunque suene a alguna de esas campañas moralizadoras de la derecha empresarial mexicana, la corrupción y la estafa como deportes nacionales se están consolidando. Dentro de poco nos pedirán firmar con sangre.

Enlace: Bolígrafos contra los fraudes.