Todos vimos su hazaña del pasado 30 de septiembre, con los brazos en alto, con un lastre de ropa que habría impedido a cualquiera correr una maratón, cruzando la meta con un tiempo de 2 horas, 41 minutos y 12 segundos, y convirtiéndose al mismo tiempo en el ganador de la Maratón de Berlín en la categoría de corredores de 55 a 59 años, y en el segundo mexicano mejor colocado en toda la prueba. Más tarde, no hace falta decirlo, se confirmaría que el político mexicano no había triunfado por las buenas, sino que había tomado un atajo.
Este domingo, el priista regresó a las competencias y lo hizo corriendo la Media Maratón de Austin, donde terminó en el lugar 360 —14 de su categoría—, con un tiempo de una hora, 42 minutos y 10 segundos, dejando registro de su paso en los dispositivos electrónicos colocados en la ruta, lo que elimina cualquier suspicacia respecto a posibles atajos.
Madrazo corrió los 21 kilómetros y y 97 metros de la prueba a un ritmo aproximado de 4 minutos 50 segundos por kilómetro; de mantener el paso habría terminado la maratón en 3 horas 24 minutos. La cosa es que ahora el ex candidato presidencial se ha vuelto noticia hasta por hacer las cosas legalmente.
Vía: Texas en línea.

