Hace ya algunas semanas, con motivo de la entrada en vigor de los cambios aprobados a la Ley de Protección a la Salud de los no Fumadores en el Distrito Federal, iniciamos aquí mismo una discusión sobre varios puntos discutibles de la legislación. Unas semanas más tarde les contamos del viraje dado por los diputados locales y su decisión de hacer más cambios, al tiempo que le pedían a los ciudadanos ignorar la ley y ya no hacerle ningún caso a lo que acababan de aprobar. cenicero_no_fumar.jpg

Bien dicen que el tiempo pone a cada quien en su lugar, pues el diputado Tomás Pliego acaba de admitir que desde un principio la controvertida ley se hizo “sobre las rodillas”, pues si de por sí nunca leen los dictámenes que aprueban, menos se tomó en cuenta a los fumadores, a los no fumadores, ni a los dueños de establecimientos mercantiles.

El resultado es que el próximo lunes se habrá de presentar ante la Asamblea una nueva propuesta para corregir los errores de la tan festejada ley, y salvaguardar los derechos de los fumadores que no fueron tomados en cuenta, convirtiéndolos en ciudadanos de segunda. Más realista, esta iniciativa busca que existan licencias de funcionamiento diferenciadas para establecimientos que en su concepto siempre han sido lugares para beber y fumar como bares y discotecas, de modo que cada quien pueda elegir si entra o no. Por supuesto, de fondo estamos hablando de un problema de salud pública que debería considerarse no negociable, pero ya es un avance que se reconozca que los fumadores también deben ser considerados antes de ordenar ocurrencias.