Nueva figura de explotación, tal como en su momento lo fue Ana Guevara, sólo que en un deporte mucho más elitista, Lorena Ochoa se ha convertido en el receptáculo de las casi siempre malogradas aspiraciones de triunfo del deporte mexicano.
Una revista especializada en el tema del golf le ha dedicado un largo reportaje al fenómeno de Ochoa que, más allá de contar con la bendición de Banamex y Televisa, ha despertado el orgullo de sus paisanos, y ha decidido ilustrarlo con una imagen provocativa, que intenta explicar su impacto en el mundo de los niñitos bien vestidos de los clubes privados, sin que nadie sepa qué hacer con ese interés creciente en el juego.


Lorena Ochoa es grande yo e tenido la oportunidad de tener contacto con ella en varias ocasiones ya que mi trabajo esta relacionado con el golf ella es realmente sencillas y amable y si el golf es un deporte elitista que esta lejos de ser un deporte con mucha demanda en México.
Me parece una falta de respeto a las creencias de los católicos hacer esa composición tan imbécil de Lorena Ochoa con la imagen entrañable de la Virgen de Guadalupe. Es absolutamente inaceptable. Y estoy seguro que Lorena es la primera persona que se ofendería con esta estupidez.