A penas un día de anunciado lleva el proyecto de construcción de las dos Supervías en el Poniente y la Comisión de Derechos Humanos ya ha protestado contra el peaje que se pretende cobrar por utilizarlas.
Emilio Álvarez Icaza, presidente de la Comisión esta en desacuerdo por la medida pues asegura que “no le parece que sólo las personas que tengan dinero puedan circular por esta capital para resolver un problema de tráfico vehicular.”
Esperemos que como dice el ombudsman capitalino esto no llegue a un problema mayor.

