Es lamentable el panorama actual del petróleo en México y peor aún que haya gente que se oponga a cambios estructurales teniendo los problemas en las narices.

Nuevos datos surgen, que agravan la situación. Por un lado, la producción de nuestro principal yacimiento petrolero (Cantarell) ha caido en un 33% en menos de un año. Esto significa que hace algunos años, este yacimiento significaba el 60% de la producción total; hoy solo significa el 39%. Y por si fuera poco, cada año va decayendo un 15%.

Sin embargo, en México seguimos debatiendo la reforma ante hechos inminentes. De hecho, países que cuentan con un modo de operación congruente y que hoy son una potencia petrolera como Noruega y Brasil, han encontrado yacimientos grandes en nuestro propio Golfo de México.

Es irónico que haya políticos que defiendan el petróleo “que les pertenece a los mexicanos y significa soberanía nacional” (amén) y no permitan Inversión Privada (que no es lo mismo que Privatización y que todos los países lo realizan excepto México), pero sí se queden con brazos cruzados viendo como otras compañías de países vecinos (como Cuba y USA) absorben “nuestro” petroleo con el efecto popote. ¿Pues no que era muy nuestro?

Y que conste que no es que yo o los analistas económicos estén en contra de la izquierda, de hecho los países de izquierda como Noruega y Brasil, países aún socialistas como Cuba y países con una extrema izquierda populista como Venezuela o Bolivia, sí permiten inversión privada.

Lo mas lamentable es que ni siquiera la reforma energética hace un cambio radical y permite inversion en todos los ámbitos. Solo soluciona problemas “por encimita”, permitiendo inversión en la refíneria y aun así tambien genera oposición.