El día de hoy se realizó el quinto debate energético donde se abordó el tema “Transición y seguridad energética” y según Francisco Labastida, presidente de la Comisión de Energía de la Cámara de Senadores se ha entrado a la parte técnica de la Reforma.

Se contó con la participación de especialistas como el Premio Nobel de Química, Mario Molina; el líder del Sindicato Mexicano de Electricistas, Martín Esparza Flores; Francisco Barnés ex-rector de la UNAM y Franscisco Rojas ex director general de Pemex y actual presidente de la Fundación Colosio.

En este debate se tocaron temas como el abastecimiento de energía y la seguridad energética, así como el uso de energías renovables.

Mario Molina afirmó que la iniciativa presentada por el Gobierno Federal es el primer paso para llevar a Pemex a la modernización pero que la empresa necesita ser más eficiente para ser capaz de competir mundialmente, combatiendo la corrupción y haciendo a la paraestatal menos vulnerable.

Asimismo recomendó mejorar la eficiencia energética y disminuir el impacto ambiental reduciendo los gases de efecto invernadero con el uso de energías renovables como la solar, geotérmica, nuclear y eólica.

Francisco Barnés de Castro sostuvo que en algún momento México tendrá que permitir la participación de privados para poder competir mundialmente en el negocio de la refinación, permitiendo la participación de capital privado, Pemex podría en un plazo máximo de 10 años realizar todos los proyectos que se han planteado para la empresa además de que la legislación actual no emite impedimento alguno en ello.

Por otro lado Francisco Rojas, quien entregó otra propuesta al senado, advirtió que las iniciativas del ejecutivo debilitarán a Pemex además de ser inconstitucionales. Sin embargo planteó algunas medidas para que la empresa se modernice, como maximizar la vida útil de los yacimientos, construir dos refinerias, incluir al personal en la renovación de la paraestatal, entre otras.

Para el líder de los electricistas, Martín Esparza, la iniciativa del ejecutivo sólo pretende entregar Pemex al capital privado desacreditando la capacidad de México para modernizar a la empresa, defendiéndo la capacidad técnica de los trabajadores petroleros, argumentó que la solución está en aplicar el artículo 27 constitucional en beneficio de la industria petrolera.