Hoy leía el blog de mi amigo Pepe Flores y encontré un retweet muy sabio:

Entre Gómez Mont y Agustin Carstens, mis impuestos se gastan en garnachas y tlacoyos. Comprobado.

En un país donde la población sufre grados de obesidad tremendos, hasta sus secretarios de Estado lo padecen. Es triste que esas sean nuestras cartas de presentación ante el mundo, pero así es México.

Bromas aparte, las opiniones sobre el panista Gómez Mont, ahora como nuevo secretario de Gobernación, todavía no pueden ser precisas, pero según dice Loret de Mola, desde tiempos de Zedillo, ya estaba más cerca de las áreas de seguridad y justicia en el gobierno pero la edad le impidió llegar a ser titular de la PGR. Sus matices son variados, van desde apoyo incondicional a la causa legal hasta nepotismo involuntario. Veamos las maniobras que hará desde su trinchera para sacar a México adelante, a pesar del crimen organizado y tantos elementos más en contra.

¿Qué tipo de desempeño tendrá? ya veremos.

Imagen: Esmas.com

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