“Conciudadanos: Si os convoco para que toméis las armas y derroquéis al gobierno del general Díaz, no es solamente por el atentado que cometió durante las últimas elecciones, sino para salvar a la Patria del porvenir sombrío que le espera continuando bajo su dictadura…”.
Con esas palabras el ya electo presidente Francisco I. Madero inició una lucha que le costó la vida junto a miles de mexicanos más que querían un México en democracia y libre y que con su sangre derramada transformaron el sistema social y político de nuestro país.
Hoy es el Día de La Revolución Mexicana, la celebración de un momento trascendental en nuestra historia que dejó muchas muertes pero del cual nos levantamos como de los temblores, las inundaciones y las crisis económicas por que recuerda que “no existe un sólo momento en nuestra historia en donde un problema haya sido más grande que nuestro corazón y mucho menos que todos nuestros corazones unidos.” (sarcasmo incluído).
Y dejando a Televisa y sus intentos fallidos de contagiar optimismo, hoy es un día histórico que marcó la pauta de la legalidad en México y lo transformó pero aún siguen los rezagos, las lagunas legales, sigue habiendo impunidad, el narcotráfico se ha adueñado de nuestro país, se “accidentan” nuestros políticos y la ignorancia nos ha secuestrado. ¿Acaso se necesita otra Revolución?.


Claro que se necesita, aunque hay que aclarar que no estoy hablando en el sentido de tomar las armas y derrocar a Calderón :P, sino en el aspecto de reformar la política, la idiosincracia del mexicano, apuntalar la estabilidad económica, etc, etc. En ese sentido debe haber una revolución.
Coincido con Televisa, pueden machacar nuestros bienes, pero nunca nuestro orgullo y corazón. Si los revolucionarios no hubieran peleado con orgullo y corazón no seríamos hoy lo que somos!
Estoy de acuerdo con Diego.
Se necesita una revolución de ideas y actitud.
En cuanto a derrocar a Calderón , se podría hacer mediante el plesvicito. Hay formas de hacer las cosas.
Violencia!!!