En el mundo, compartimos tradiciones para dejar el año y recibir al nuevo, y México no podía ser la excepción, aunque a veces raya en lo ridículo la manera en que se ha comercializado el asunto de vivir los rituales de buena fortuna y abundancia que se recomiendan.

La única tradición que practico es comer 12 uvas durante las campanadas de las 12 de la noche. Es difícil si la uva tiene hueso y además tienes que abrazar a 40 personas pero la intención es que cada uva simbolice un deseo que se quiere cumplir, alejando los sinsabores.

La ropa interior amarilla y roja son para atraer el amor y el dinero y se ha popularizado de tal manera que podemos ver en la imagen que tomé en Wal-mart que no hay límite si hablamos de ingenio para vender estos artilugios. Por cierto, que en NSFW nos dan consejos para asegurar una vida sexual plena en el 2009 siguiendo ciertas tradiciones.

El pasear con las maletas vacías por las calles desiertas es otra cosa que supuestamente asegura tener muchos viajes. A mí me da más miedo mediomatarme haciendo eso, pero hay gente que sí lo cree y lo hace, deberían de platicarnos si realmente funciona.

Estrenar algo, ropa, unos zapatos, sirve para que el año nuevo sea mejor que el anterior. Otros riegan lentejas por su casa, algunos más prenden velas y otros reciben el año con un billete en mano para asegurarse bonanzas económicas.

Otra costumbre curiosa y simpática es que si se desea casar hay que sentarse y volverse a parar con cada una de las 12 campanadas. Luego a mí no me culpen si ese deseo se les hace realidad.

Como quiera que se celebre y se reciba el 2009, aquí les deseamos un muy buen inicio de año y que estén llenos de paz y amor.