
Algunos meses atrás el Gobierno de la Ciudad de México y la Secretaria de Turismo del Distrito Federal anunciaron un concurso para diseñar la Marca Turística de la Ciudad de México. Hoy ya se declaró el ganador: Víctor Hugo Díaz Hirata acreedor a un premio por un millón de pesos en la categoría de diseño.
La convocatoria contó con una participación de 7,488 propuestas de 30 países, siendo los mexicanos los más interesados en participar seguidos de los españoles.
El secretario de Turismo local, Alejandro Díaz Durán reconoció que en diciembre del año pasado tuvieron que descalificar tres proyectos de diseño por que utilizaron imágenes protegidas por derechos de autor, pero ello no impidió a que el proceso de selección se realizara.
Recordemos que esta Marca Turística será presentada en el Tianguis Turístico de Acapulco que se llevará a cabo en abril de este año y se dará a conocer a nivel mundial, ya que a partir de ella se construirá toda la imagen de la ciudad y generará recursos por sí misma al ser la imagen de la capital a nivel mundial.
La premiación de los ganadores se realizará el mes de marzo por medio de una cena de gala que ofrecerá Marcelo Ebrard a los cinco finalistas: Israel Ávila, quien obtuvo el quinto lugar; Angélica Araceli Cabrera, cuarto; César Adrián Estupiñán García, tercero; Ricardo Bideau Olvera, segundo, y Víctor Hugo Díaz Hirata.
¡Felicidades a los ganadores!

Un batidero de mierda con este concurso.
El primer error fue un concepto pobre y falta de estrategia. ¿Cuándo se habló del público meta? ¿De la estrategia de comunicación? ¿Del posicionamiento deseado? ¿El turista internacional sabe qué diablos es el ángel de la independencia? ¿El ángel representa los productos turísticos de la ciudad?
El segundo error fue organizar un concurso para el diseño de la marca turística. Todo profesional del diseño sabe que la peor estrategia son los concursos, en vez de gastar ese millón de pesos contratando a tres despachos que le dediquen cientos de horas de investigación y profesionalismo lo que se tuvo fueron miles de aficionados dedicandole veinte minutos de ocurrencias e inexperiencia y se nota.
El tercer error fue convocar un jurado de artistas. Los artistas no entienden el diseño, el diseño es una disciplina profesional y hace falta estudiarla para entenderla.
Al fin, un reflejo de la ineptitud de quienes esgrimen el gobierno de esa ciudad.
Si esto fue lo que gano, no me imagino los demás.
Por que usan siempre el angel como icono representativo, igual que el mismo logo de Marcelo y su partido para difundirse, en fín.
Felicidades al ganador, solo por el millón de pesos, por que por su diseño no creo.
coincido…felicidades al ganador pero sólo por el millón de pesos, por la “marca” es una pena realmente. No veo como “ésto” pueda competir efectivamente con “i love ny”, poca responsabilidad, profesionalismo y muy poca madre, la verdad como dice el comentario de Héctor se pudo contratar a profesionales para que hicieran la marca, una vez mas vemos la ineptitud y poco respeto hacia el trabajo serio y profesional del diseñador gráfico.Es una pena, pero en fin asi están las cosas en este país.
que patetico! pff
Me resulta penoso al igual que a ustedes el hecho de basar una imagen completa a las ideas pubertas de un chavo que además de todo no tiene ni experiencia y cree que un rato en illustrator le va a dar arte. No sé que expresó con los colores, por que el diseño abstracto del angel y en si por que el simple angel si hay mas cosas representativas en méxico. Hemos llegado a la conclusión de que este chavo de quien sé es egresado de la UAM se llevó sus materias de calle pues varios consultores de diseño son docentes de ahí y aunque felicitarán su trabajo lo harán por compromiso pues el diseño lleva corazón, esencia, alma, por que y no solo unas pinceladas de Adobe. es una pena que se le dé un premio a alguien que presenta un trabajo tan mediocre, pero eso solo denota que la ciudad, no desea que sobresalgamos de la mediocridad de los demás. Un niño de 10 años lo hubiera hecho igual e incluso mejor. de antemano dejo mi felicitación pues ya no se preocupara por los gastos un tiempo. Pero que poca calidad tiene.
Sobra decir que también me parece una tomada de pelo el concursillo este. Lo normal viniendo de un gobierno populachero, como iban a invertir tiempo y dinero en profesionales, si podían darlo como “premio a la cretividad” ja! y dicho sea de paso, anunciarlo por doquier como una excelente idea mas del gobierno de la ciudad que se preocupa por la gente. POPULACHERO, no hay otra palabra.
No puedo creer que no hubiera algunas propuestas que valieran la pena que no implicaran el angel y su frase (que no comunican nada, evidentemente)pero no podrian dejar pasar la oportunidad de usar la imagen que ha sangrado por años ese gobierno de mierda.
Aver que chiste tiene un logo que parece una mosca enbarrada en la pared, adémás si se supone que una marca turística tiene la misión de generar empatía y dar la bienvenida al visitante, entonces porque se presenta a una mosca que da la espalda, pareciera que esta huyendo ¿Será de la delincuencia o de la contaminación?, quien sabe, hay que preguntarle al jurado, ah por cierto ¿Martha Chapa de jurado, Sebastíán el escultor? otra expresión mas de populismo, que bueno hubiera sido que el jurado estuviera formado por profesionales destacados del ámbito del diseño gráfico, pero no, prefirieron decir !MIREN QUE PERSONALIDADES DEL ARTE FUNGIERON COMO JURADO, EH, ORALES NO. Otra falta de respeto a la disciplina del Diseño Gráfico.
@Michel:
Totalmente de acuerdo contigo, una falta de respeto a una profesión que debería tomarse en serio para no cometer atrocidades como esta. el diseño debe comunicar, no “ser bonito y con colores llamativos en hermosos degradados”.
Ya podía haber omitido el hecho de que es “diseñador egresado de la UAM” porque la verdad, nos da en la torre a los demás egresados que aprendimos mucho de los maestrazos que tenemos ahí, diseñadores en toda la extensión de la palabra que nos enseñaron que una cosa es “dibujar bonito” y otra muy diferente DISEÑAR.
DEBEN DARLE EL PREMIO AL ASCO DEL DISEÑO