
Desde la noche del jueves que regresaron a sus actividades normales en el DF, el programa de Conduce sin Alcohol comenzó a funcionar de nuevo.
Como es costumbre el alcoholímetro vuelve a trabajar para detener a los conductores pocos conscientes que deciden salir a manejar en estado impertinente.
Creo que la mayoría de los que salieron a festejar no pensaron que después de la contingencia sanitaria este operativo estaría funcionando al 100%, y los resultados hablaron por sí solos: aumentaron las multas y detenciones que se realizaron por este concepto.
Así que ya saben, a pesar de que las actividades en la ciudad apenas comienzan a reactivarse, los operativos de tránsito y sobre todo las anti-alcóholicas sí funcionan. Eviten ser multados o remitidos al corralón por unas cuantos tragos.
Foto: Edvill










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