
Este fin de semana se anuncia la nueva estrategia para fortalecer la lucha contra secuestros en el DF: dividir funciones y agilizar tiempos de trabajo en la Fuerza Antisecuestros de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, esto para evitar reaccionar más rápido ante un delito de este tipo.
Así, la indagatoria de un secuestro se dividirá en 4 campos de acción: negociación, investigación de campo, inteligencia e intervención operativa. Antes, con la Fiscalía para la Seguridad de las Personas, 2 agentes se encargaban de todo el proceso, y los resultados o eran más lentos o no eran los esperados.
Con esta nueva estrategia se pondrán a los agentes dedicados a la negociación al pendiente de la familia de la persona secuestrada, otros estarán al pendiente de las investigaciones de campo; y un grupo más encargado de la inteligencia policial y de la parte operativa también.
Esto se supone deberá acortar los tiempos de acción y controlar la crisis que la familia pueda vivir, y en realidad parece que con esta nueva estrategia anti-secuestros lo que se quiere hacer es “humanizar” a los agentes que traten el delito, pues antes los métodos, efectivos o no, eran tortuosos para la familia.
Sin duda, este nuevo procedimiento necesitará de elementos muy capacitados, pues dividir las tareas que antes se hacían por dos personas en 4 etapas, requerida de un nivel de especialización muy particular.
Creo que una de las cualidades con la que deben de contar los gentes de esta dependencia, es la capacidad de manejar presión y decisiones con mucha responsabilidad, pues con muy poco tiempo se debe negociar una o varias vidas humanas.
