cámara de diputados

Y esto parece la historia de nunca acabar, pues una vez el que el poder de nuestro gobierno es entregado a manos de otro partidos o de “sangre nueva”, los nuevos se quejan de la función de los que se van.

Los diputados de la LXI legislatura comenzaron sus actividades hace apenas 6 días y lo hicieron con mano dura y crítica abierta: se quejan de que los excesos en gastos que tiene el Congreso se deben a los incontables “gustitos” que sus trabajadores se dan.

Diputados del PAN han dicho que que todos los trabajadores de la Cámara de Diputados deben mantener una política de transparencia y rendición de las cuentas, por lo que trabajar día a día con ello es una obligación. Resaltó que hay gastos que se pasan de bancada a bancada y al final no se tiene registro de qué pasa con ése dinero, por ello se necesita un registro de datos más estricto y público.

Por parte del PRD, Jesús Zambrano, renunció al seguro de gastos médicos mayores pues dice esta es una de las prestaciones más caras que tienen los diputados y con ello reciben un trato preferencial que los aleja de su función utópica: servir al pueblo.

Otras propuestas un tanto descabelladas desde mi punto de vista, van desde presentar una propuesta contra la crisis y la destitución del Secretario de Hacienda, Agustín Carstens. Lo interesante de esto es saber qué proponen para frenar la crisis y por qué motivos quieren destituir al Secretario de Hacienda.

Personalmente aunque sé que las acciones contra la crisis no han sido las mejores, no creo otra propuesta para frenarla- a estas alturas- funcione y tampoco creo que esta crisis se resuelva destituyendo al Secretario de Hacienda.

Al final del día y de esta su primer jornada laboral, estos nuevos legisladores sólo están dando su opinión en una etapa muy temprana de su trabajo. Ya veremos qué declaran pasando unos meses en su puesto.

Foto: Gobierno Federal