
Algunos organismos defensores de los Derechos Humanos en el Distrito Federal han estado analizando la posibilidad de que la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal use armas no letales, como aquellas que utilizan descargas eléctricas, en las detenciones.
Estas armas serían utilizadas por grupos especiales de elementos policíacos en operativos de detención de presuntos delincuentes con el fin de evitar poner en riesgo su vida y la de los policías.
Los grupos que las usarían serían el Grupo Especial de Reacción e Intervención (GERI) y los efectivos de Mandamientos Judiciales así como en el Centro de Arraigos en caso de que exista algún conflicto en su interior.
Sin embargo antes de adquirirlas es necesario una completa revisión para no incurrir en ninguna irregularidad, además de que se necesita implementar una reglamentación en ese ámbito.
Lo que no me cuadra es en dónde quedan los derechos humanos de los policías que se van a ver en una situación vulnerable frente a los delincuentes al contar con armas mucho menos eficaces que las que ellos usan.
Si de por sí la delincuencia cuenta con mejor armamento que el de la policía, esto ya podría ser el acabose o ¿ustedes que opinan?
Foto: El País










Yo creo esta bien usar este tipo de armas, aquí el problema es precisamente legislar, ademas de capacitar a las personas que las van a usar. Estas armas bien empleadas pueden salvar la vida del delincuente y del policía, todo esta en emplearlas en las situaciones correctas y pongo un ejemplo que me toco ver:
Resulta que había un hombre tomando en la calle, la policía se percata y procede al arresto, el individuo alcoholizado se resiste y se torna agresiva la situación, en este punto el oficial responde la agresión con el fin de aprehenderlo, sin embargo no puede usar las armas de fuego que porta por lo que responde con sus puños. Al final llegan más policías y lo ayudan, pero ¿que hubiera pasado si se pone mas complicada la situación?
Obviamente se podrían usar en muchos otros casos. El chiste como digo es saberlas usar correctamente.
Por supuesto que el policía, además del arma no-letal, va a portar armas convencionales; la idea no es debilitarlo sino agregar una herramienta. El ejemplo que da Gustavo es uno perfecto donde un arma no letal es la herramienta óptima. Por supuesto, es importante legislar y entrenar al policía para utilizar el arma en momentos y de manera adecuados. Ya veremos qué pasa.