Border

The Economist ha sacado un estudio que refleja el costo que tiene detener un migrante que ingresa ilegalmente a territorio estadounidense. Sólo hay que mirar el presupuesto que se destina a la patrulla migratoria para darse una idea: de $326.2 millones de dólares en 1992, a 2.7 mil millones de dólares en 2009. De acuerdo con las cifras de 2008, se realizaron cerca de 791,000 arrestos en la frontera, por lo que el costo unitario de cada detención es de casi $3,000 dólares.

Javier Urbano, internacionalista de la Universidad Iberoamericaba, señalaba ayer que México es el vecino incómodo de Estados Unidos. De acuerdo al analista, a un año de gestión de Barack Obama, prácticamente no ha habido cambios en la agenda entre EE.UU. y nuestro país. Después de todo, México le genera dos dolores de cabeza inmensos al vecino del norte: el narcotráfico y la inmigración.

Mientras tanto, Estados Unidos sigue derrochando un dineral para evitar el flujo de migrantes hacia su país. Y es que las condiciones en México tras la crisis económica del año pasado parecen acentuar la problemática. Considero que EE.UU está en derecho de proteger su frontera -pese a que su economía depende en buena medida del mal necesario de la inmigración- siempre y cuando se respeten los derechos humanos. La migración es (y será) el eterno problema entre los dos países, a menos hasta que nuestro país sea capaz de ofrecer una vida digna a los miles y miles de campesinos y obreros que cruzan día a día. Y ese momento parece cada vez más y más distante.

Imagen: The Economist