
Hace unas horas un pasajero de la aerolínea panameña “Copa” advirtió a la tripulación de la aeronave que llevaba un artefacto explosivo y que tenía intención de explotarlo por lo que las autoridades del aeropuerto de la Ciudad de México iniciaron movilizaciones.
La aernave se trasladó a una posición alejada del edificio principal para comenzar el operativo de seguridad que se tiene previsto para este tipo de emergencias, sin embargo no se encontró ningún artefacto explosivo por lo que fue una falsa alarma aunque si se detuvo al pasajero sospechoso.
¿Habrá sido otra broma como la que hace unos meses nos jugó el pastor cristiano bolivarense? o ¿será que la paranoia estadounidense que se desató unos días después del intento fallido para estrellar otro avión en su territorio nos está alcanzando?.







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