expropiacion

El Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal ha resuelto de manera favorable el primer juicio de extinción de dominio, entablado en contra del predio Andador de la Barra, por el delito de robo de autos. Para los que no sepan, la Ley Federal de Extinción de Dominio, que promueve que las autoridades puedan expropiar los inmuebles involucrados en alguna actividad criminal.

Esta resolución senta un precedente para los 26 casos que aún esperan un dictamen. De estas demandas, diez están relacionados con el delito de robo de vehículo, siete con secuestro y ocho con la de trata de personas. De cierto modo, la extinción de dominio es una forma de castigar a quienes facilitan espacios para la actividad criminal, sin necesidad de meterlos en la cárcel.

Al tratarse de una ley relativamente nueva, es lógico que las futuras resoluciones se basen en la jurisprudencia, por lo que resultarán cruciales los primeros dictámenes del TSJDF. Aún queda mucho por definir. Por ejemplo, el PAN ha solicitado que se aplique la extinción de dominio al Bar-Bar, argumentando que el local sirve para venta de drogas, prostitución y trata de personas.

Falta revisar bajo qué agravantes se realiza la expropiación, pues si nos ponemos estrictos, serían muchos los lugares que caerían en la quema. Por lo pronto, parece que se asociará con delitos como narcotráfico, secuestro, trata de personas o robo de autos. También queda por resolver para qué se utilizarán los inmuebles. Ya es sabido que muchas de las casas incautadas al narco son puestas en subasta; sin embargo, sería ideal que el caso de que el Estado aproveche estos espacios para construcción de oficinas, escuelas, o infraestructura indispensable para el desarrollo del país.