Ya muchos conocemos que la actual legislación del país tiene como regla desaparecer el “regalo” de bolsas de plástico al comprar en tiendas y autoservicios, pero ¿qué tan cerca o lejos estamos de que esto se cumpla?

Yo por ejemplo, sigo viendo que la gente pide bolsas -así sea por un sólo artículo- en cada tienda en la que compra. Muchos supermercados implementaron la venta de bolsas de tela, que se supone se podrán usar varias veces y por lo tanto son ecológicas pero aún con ello veo a pocas personas, o casi a ninguna con bolsas de tela haciendo las compras semanales.

En casa, por ejemplo yo utilizo bolsas biodegradables para separar basura, no las típicas de plástico negro que podemos encontrar en cualquier supermecado. Para transportar artículos personales, utilizo bolsas de tela que con una simple lavada pueden volver a ser útiles para más cosas.

Aún con las múltiples opciones que puede haber, empresarios del DF han exigido que la legislación cambie, pues segun ellos se perderán miles de empleos por no continuar haciendo bolsas de plástico.

Yo creo que este cambio, lejos de verse como una amenaza debería verse como una ventaja. Es cierto que hay muchas empresas que se dedican a hacer bolsas de plástico, pero al prohibirse que se otorguen, se está dando oportunidad a que las pequeñas y medianas empresas de plástico mejoren, pues pueden comenzar a innovar con plástico biodegradable.

Yo creo que el tiempo para que este cambio se lograra fue suficiente y no debería de haber problemas al hacer la transición de un tipo de plástico a otro; además el hecho de que algunos diputados estén comentando que en esta ley hay inconsistencias y que quizá se necesitarían revisarla o incluso hasta eliminarla, me da a entender que detrás de estos comentarios hay grandes intereses políticos en juego.

¿Acaso no nos interesa mejorar como sociedad? Este cambio, por pequeño e irrelevante que suene es muy necesario.

Imagen: Mateo Gajardo Work Design