El ejército combate al narcotráfico. También alfabetiza, aplica vacunas, reforesta y reconstruye Haití. Y ahora el ejército ayuda a purgar a las policías municipales y estatales de elementos corruptos.

La Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública plantea la completa limpieza y depuración del aparato de seguridad en el país para el año 2013 y, bajo sus directrices, el Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos han implementado varias labores anti-corrupción.

Esto presenta dos principales problemas: la sobre-extensión de las misiones tácticas del ejército y la creciente debilidad de la policía local. Es un hecho que el ejército abarca más de lo que puede apretar. En teoría sólo debería ocuparse de situaciones de defensa nacional (misión DN-1) y reconstrucción en caso de desastres (misión DN-3).

Sin embargo se ocupa de mantener (o intentar mantener) la seguridad interna. La seguridad interna es responsabilidad de la Procuraduría General de la República, así como la alfabetización, la aplicación de vacunas y la reforestación son tareas de la Secretaría de Educación Pública, la Secretaría de Salud y la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales respectivamente.

En todos los casos anteriores, el ejército mexicano cuenta con más recursos y facilidad de despliegue que cualquier otra dependencia gubernamental. Es por ello que, ante la falta de coordinación entre las diferentes policías estatales y municipales, la milicia se convirtió en la primera opción para combatir a los cárteles de la droga. Pero a mayor cantidad de misiones, menor es la efectividad con la que éstas se cumplen. Que el ejército esté en las calles no beneficia ni al ejército mismo.

Además la purga indiscriminada de elementos policiales debilita al aparato de seguridad pública nacional y hace que la opción de un repliegue militar se vea incluso más lejano que antes. Se calcula que el 88.5% de los ayuntamientos en México cuentan con menos de 100 elementos policiales para mantener el orden público y al menos el 50% de los policías en todos los niveles han sido descritos como poco confiable.

La respuesta de la Conferencia Nacional de Gobernadores fue proponer formalmente la creación de una policía nacional. Sin embargo la propuesta fue rechazada por diputados y senadores del Partido Acción Nacional (PAN) bajo el argumento de que los fondos destinados a mantener a los policías municipales y estatales caerían bajo el control exclusivo de los gobernadores, dándoles más poder.
¿No sería lógico que dicho porcentaje del presupuesto estatal se re-distribuyera para conformar y entrenar a la policía nacional?

Foto: Delicias

Ximena Vega

LRI por la UDLAP. Hipertextual (Vivir México) desde marzo de 2010 y abeja obrera de la administración pública (primero en Segob, ahora en una embajada de las grandotas) desde septiembre del mismo año. Mis jefes quieren que les diga que lo que expreso en mis entradas no refleja la opinión de la Embajada de Estados Unidos ni del Departamento de Estado, yo sólo paso la voz... Más artículos del autor »