Hace poco les comentábamos sobre las intenciones de la Secretaría de Relaciones Exteriores de redirigir la política exterior mexicana e involucra al ejército en misiones de paz de la Organización de Naciones Unidas. Pues ahora fue el turno de la ONU, invitando de manera informal al gobierno mexicano a unir sus tropas a los cascos azules. En este sentido, el coordinador del sistema de la ONU en México, Magdy Martínez Solimán

Siempre que sea posible y prudente se invitará a México a realizar un cambio de rumbo dentro de la Constitución y con el consenso de los partidos políticos, respecto a su participación en las operaciones de paz.

Aunque la propuesta ha sido recibida con agrado por parte de varios sectores, hay varias cosas que el gobierno debería considerar antes de siquiera pensar en preparar a las tropas:

  • Hasta ahora la ONU no cuenta con un mecanismo de evaluación de la calidad de las tropas.
  • Enviar contingentes armados a misiones de paz implicaría poner a los soldados mexicanos bajo comando extranjero.
  • Los países que envían tropas no siempre participan en el diseño de los planes de acción.
  • Lo gastado en misiones de paz debería ser reembolsado por la ONU, pero este sistema ha probado ser defectuoso.

Sin un sistema de evaluación, la ONU no tiene forma de garantizar que los soldados (de cualquier país) no cometerán violaciones a los derechos humanos a donde vayan, además no podemos ignorar que las fuerzas armadas mexicanas tienen un historial poco favorecedor y bastante extenso en este ámbito.

Otras cuestiones, como la soberanía de las tropas mexicanas y del país que recibirá a las tropas de paz también está en debate y el congreso mexicano debe decidir bajo que términos enviará contingentes de paz. A fin de cuentas, la ONU fue creada para preservar la paz y seguridad mundiales y cualquier intervención que tenga claros fines políticos fuera de estos objetivos será cuestionada.

No digo que México no debería participar en estas actividades; creo que es imperativo y que resultaría beneficioso para las fuerzas armadas, que aprenderían nuevas tácticas y ampliarían sus horizontes. Pero este probablemente no es el mejor momento. Empezando por una reforma constitucional que permita la salida de tropas al extranjero y que defina los términos bajos los cuáles México cooperaría militarmente, aún faltan muchas cosas por hacer.

Foto: Antena Radio

Ximena Vega

LRI por la UDLAP. Hipertextual (Vivir México) desde marzo de 2010 y abeja obrera de la administración pública (primero en Segob, ahora en una embajada de las grandotas) desde septiembre del mismo año. Mis jefes quieren que les diga que lo que expreso en mis entradas no refleja la opinión de la Embajada de Estados Unidos ni del Departamento de Estado, yo sólo paso la voz... Más artículos del autor »