La desertificación es uno de los problemas medioambientales más comunes en todo el mundo. Cada año se pierden miles de hectáreas de bosques y selvas a la agricultura y el ganado. En México este problema afecta a dos de cada tres hectáreas, resultando en una pérdida del 10% del producto interno bruto (PIB) de manera anual.

México está adscrito a la Convención contra la Desertificación, y desde hace varios años creó el Sistema Nacional de Lucha contra la Desertificación y la Degradación de los Recursos Naturales (SINADES). El SINADES tiene como objetivos:

Contener y revertir la desertificación; lograr que los productores rurales, especialmente de las zonas críticas, adopten sistemas y prácticas productivas que preserven y mejoren los recursos naturales, así como los ecosistemas en que se ubican.

En el marco del Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación la Organización de las Naciones Unidas felicitó a México por su labor contra este problema. Arnaud Peral, representante del Programa de las Naciones Unidades para el Desarrollo (PNUD), declaró que las políticas públicas mexicanas para combatir y reducir la desertificación son pioneras en la región latinoamericana, además de las más completas.

Foto: Ecología Blog