En menos de un mes ha habido dos muertes de migrantes ocasionadas por agentes fronterizos. En ambos casos el gobierno mexicano condena, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) condena, Amnistía Internacional (AI) y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) condenan… y el gobierno estadounidense promete conducir una investigación transparente e imparcial. ¿Puede el gobierno mexicano hacer más que llamar la atención? De acuerdo a Rosario Green, senadora priísta y ex canciller, sí, es posible.

Lo que dijo literalmente fue que había que “refundir en prisión a ese miserable guardia fronterizo…” qué bueno que a los senadores, a diferencia de lo secretarios de relaciones exteriores no se les exija ser diplomáticos. Bien, más adelante mencionó que era posible que el gobierno mexicano solicitara la extradición del guardia que disparó a un joven en la frontera con Ciudad Juárez este lunes.

De acuerdo a varias declaraciones, dos agentes fronterizos detuvieron a dos jóvenes que acababan de cruzar la frontera de manera ilegal. Al ver esto, amigos de los detenidos comenzaron a arrojar piedras a los agentes, por uno de ellos respondió disparando. Justificada o no, se trató de una respuesta desproporcionada y México está en todo su derecho pedir la extradición y sus habitantes, de estar enojados y de exigir justicia.

Este disparo a través de la frontera parece haber sido una respuesta sumamente desproporcionada y sobrepasa los estándares internacionales, que exhortan a la policía a usar armas de fuego sólo como un último recurso en respuesta a una amenaza mortal que no puede ser contenida por otros medios.

Incluso la Oficina Federal de investigaciones (FBI) declaró que no hay pruebas que concluyan que la agresión en contra de los agentes fronterizos fuera como la relataron, o que siquiera haya existido. Sin embargo seamos realistas y tomemos varios factores en cuenta: la zona en la que se ubica la garita de Ciudad Juárez es una de las más violentas a lo largo de la frontera, y hay registros de varios ataques a guardias fronterizos, así que es normal que porten armas y se mantengan alertas. Además, hay que reconocer que la migración ilegal es un crimen y la patrulla fronteriza está autorizada para arrestar y someter a cualquiera que sea sorprendido cruzando la frontera sin la documentación necesaria. Y por último, con buena puntería y a una corta distancia, las piedras sí pueden matar a alguien.

Sin embargo, es fácil darnos cuenta de que se trató de una respuesta desmedida. Aún así, es importante tomar en cuenta a los dos lados antes de tomar una decisión apresurada o hacer juicios a la ligera. Ahora bien, se agradece el apoyo del FBI pero, ¿son ellos en realidad los más indicados para llevar a cabo una “transparente y objetiva” investigación? No lo creo.

Foto: Cine cine cine

Ximena Vega

LRI por la UDLAP. Hipertextual (Vivir México) desde marzo de 2010 y abeja obrera de la administración pública (primero en Segob, ahora en una embajada de las grandotas) desde septiembre del mismo año. Mis jefes quieren que les diga que lo que expreso en mis entradas no refleja la opinión de la Embajada de Estados Unidos ni del Departamento de Estado, yo sólo paso la voz... Más artículos del autor »