Nunca he tenido problemas con la idea de que se privaticen ciertas empresas que maneja el gobierno, de hecho, apoyo esta acción cuando se hace buscando un mejor servicio, aunque reconozco muchas de las veces se hace por intereses personales. Entiendo también que mucha gente esta en contra de esto porque son empresas públicas y al privatizarla, el control y dinero pasaría a manos de unos cuantos. Lo que no estoy de acuerdo es cuando algunos políticos salen a defenderlas diciendo que se atenta a la soberanía nacional.

¿Porqué digo todo esto? El Gobierno del Distrito Federal (GDF) ha privatizado el 51% de la línea tres del Metrobús a la empresa Autobuses de Oriente (ADO). La razón de esta decisión es que en 5 años de operaciones este servicio no ha sido económicamente rentable.

El detalle aquí es que la mayoría de los habitantes del Distrito Federal han elegido al señor Marcelo Ebrard, quién representaba a los partidos políticos de izquierda (PRD, PT y Convergencia); y esta privatización no concuerda con la ideología política de las banderas que representó en las elecciones que salió triunfador. Hasta el momento no se han registrado manifestaciones ni declaraciones de políticos en contra de esta acción.

Aclaro, no estoy en contra de esta privatización, al contrario, creo que es una elección inteligente ya que el gobierno no puede controlar todo y mucho menos en una ciudad tan grande; y si es para ofrecer un mejor servicio, ¡Bienvenida!. También creo que Marcelo Ebrard es un fuerte aspirante en las elecciones del 2012 rumbo a la presidencia de la república ya que está haciendo un buen trabajo en su actual gestión y representa, creo yo, a la izquierda moderna que necesita México para salir adelante. Sin embargo les hago una pregunta a estos políticos: ¿Donde quedó la soberanía nacional que tanto defienden?

Foto: vonkinder