¿Quién no ha escuchado que cuando el regreso a clases está por comenzar muchas escuelas privadas hacen su agosto? Esto debido a que tienen prácticas conocidas como “amarras” en las que obligan a los padres de familia a comprar los útiles escolares o los uniformes para poder inscribir a sus hijos, de lo contrario la inscripción no la pueden realizar y llegan a amenazar con no aceptar al niño.

Pues bien, apenas terminadas las clases y la Profeco anunció que estará muy al pendiente para evitar tales prácticas, pues con el nuevo ciclo escolar se espera evitar que las escuelas privadas vendan con condicional a los padres de familia las listas escolares o los uniformes.

En ciclos anteriores, estas prácticas llegaron a generar más de mil quejas por escuela por lo tanto se recomienda a los padres que durante los dos meses siguiente acudan a comprar los útiles escolares a comercios que ya conozcan se dedican a ello, para que a lo largo del años sus pequeños tengan lo necesario y no se vean obligados a comprar extras ya iniciado el ciclo escolar.

Además, la Profeco recomienda que en el caso de que alguna escuela particular incurra en el aumento de las cuotas de inscripción, inventar pagos o amenazar a los padres de familia con afectar el desempeño del menor se denuncie inmediatamente, para así tomar medidas al respecto y evitar se repitan dichas arbitrariedades.

La decisión de los padres para inscribir a sus hijos en una escuela u otra, al igual que las compras familiares es una decisión del consumidor, ni un director ni un plantel pueden obligar o influir en la decisión final sobre dónde o cómo hacer la compra del material educativo del pequeño, por esto es de suma importancia prestar atención a las condiciones en que se realizan.

No permitan que en el inicio de clases atropellos como éste sucedan: si algún director o escuela pretende cobrar extras o imponerles compras que no les parecen reportenlos ante la Profeco.

Imagen: Ariel Cruz / Rep. Gráfico Primer Foco