
¿Recuerdan que en este espacio ya hemos mencionado en varias ocasiones del canje de armas que se hace en diferentes puntos del país para reducir la violencia entre los civiles?
Pues esta iniciativa se comenzará a aplicar en más estados, pues aunque la violencia reina por todos lados, es normal querer mantener la paz y preguntarnos ¿vale la pena educar a nuestros hijos con la imagen de armas en el hogar? Yo creo que no.
Si tu vives en Yucatán y quieres evitar accidentes, inicia en casa y cambia tu arma por dinero, más vale poner el ejemplo y dejar el trabajo de seguridad a quien corresponde y dedicarnos a vivir en familia como debemos.
Acude a el módulo que el Ejército Nacional instaló en la planta baja del Palacio Municipal en Mérida Yucatán, ahí podrás canjear tu arma y recibir hasta 3,000 pesos según el calibre de tu arma de fuego. Es una de las mejores opciones para mantener tu hogar libre de peligros o accidentes.
Imagen: Dystopos










Si, las armas recolectadas serán donadas para ciudadanos del norte del país, para que se cuiden de la violencia de afuera de sus casas.
Desgraciadamente los únicos que dejan sus armas son las personas que no cometen delitos….
Y lo siento si te molesta mi respuesta @Perla pero yo crecí en una familia donde algunos han pertenecido al Ejército Mexicano y desde pequeño sabía y conocía lo que era un arma, eso me ayudó a saber manejarlas y tener conciencia que un arma es muy peligrosa si no se sabe usar. Con esto quiero decir que tener un arma en casa no necesariamente es peligroso, lo peligroso son las personas que no saben manejarlas apropiadamente. Saludos!!
No me molesta en lo más mínimo, como tú dices cuando las personas saben manejar armas no hay peligros de tenerlas en casa pero seamos sinceros… ¿qué porcentaje de personas tienen capacitación REAL para manejarlas?
En casa mi padre la tiene, pero yo no. Él posee varias armas y por más que insiste en que yo tenga una, hasta el momento no ha logrado convencerme, pues yo no sé manejarlas y no pretendo enseñarme. Prefiero mantener mi casa sin ninguna y ser precavida.