
…al menos no en materia de seguridad. De acuerdo al subsecretario de Gobierno, Roberto Gil, el adiós de Fernando Gómez Mont de la Secretaría de Gobernación (Segob) no significará ningún cambio radical en la estrategia de seguridad hasta ahora ejecutada por las secretarías de Defensa Nacional (Sedena) y de Seguridad Pública (SSP), entre otras.
Yo sí me preocupo. Para empezar me inquieta pensar que el presidente Felipe Calderón no esté tomando la decisión correcta (de nuevo). Hasta el día de ayer, después de anunciar cuatro cambios más en su “alineación,” acumuló un total de 19 alteraciones a su gabinete en menos de cuatro años de gobierno. Además, es alarmante escuchar que la estrategia de seguridad pública no cambiará.
Bueno, la verdad me preocupan dos cosas acerca de esa última declaración. La primera, que se crea que con un titular nuevo viene una estrategia nueva. Los cambios de estrategia se dan cuando las medidas vigentes no funcionan, no cumplen con sus metas y hasta resultan perjudiciales, no por voluntad de un nuevo jefe. Segundo: la estrategia de seguridad pública sí debe cambiar.
La violencia aumenta día con día y cada vez es más evidente que la estrategia de utilizar al ejército como primera instancia para combatir al narcotráfico fue un error. Para empezar, un ejército por sí mismo nunca ha logrado crear la paz; los ejércitos se dedican a crear espacios en los cuáles agencias gubernamentales y sociedad civil por igual puedan reconstruir la paz. Atacar las causas del crimen organizado no ha funcionado, entonces ¿por qué no atacar las consecuencias?
Foto: Reporte México










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