Anoche, mientras veía el programa de Punto de Partida conducido por Denisse Maerker, uno de los pocos que en realidad no pierdo debido a que me encanta como presenta los temas, a sus invitados y sobre todo la información, me tomó por sorpresa que esta periodista entrara en el juego de protesta que Televisa está armando. ¿A qué me refiero?

A esto:

Comprendo que tanto la periodista como la empresa estén dolidos con el gobierno federal por el secuestro de trabajadores del medio y con la constante falta de garantía para ejercer el trabajo de periodistas en el país, pero señores, ¡todos los mexicanos estamos implícitos en esta guerra y no podemos hacer nada para que nuestro señor presidente entienda que nos está minando!

Me parece una muy mala partida tomar un espacio como éste - que es uno de los pocos con calidad- para cerrarlo en “forma de protesta” habiendo tanta telebasura para ello durante todo todo el día, uniéndose así a la protesta minutos antes de Grupo Milenio y Ciro Gómez Leyva, tomando el asunto  matices de Censura Consensuada.

No desprecio la vida de sus reporteros secuestrados, ni el hecho de que en nuestro país ejercer como periodista es muy peligroso, pero como empresas mediáticas tienen que estar conscientes que no son los únicos que están sufriendo las consecuencias de esta pelea y nosotros los ciudadanos tenemos 4 años aterrorizados con las decisiones que este gobierno está tomando.

A Denisse Maerker sólo puedo decirle que no esperaba se dejara llevar por una política de censura como la de Televisa y que desee admitirlo o no, tras 5 años de Punto de partida, desde hoy su manifestación de protesta ha causado que muchos mexicanos pongamos en tela de juicio lo que presenta.