Ayer veíamos el último intento de BP por frenar la catástofe provocada por la explosión de una de sus plataformas el pasado 20 de abril. Ayer se inició una operación llamada static kill que consiste en tapar la fuga con cemento y lodo pesado. Pues bien, hoy se afirmó que la operación estaba teniendo éxito, y que suponía “un gran paso” en la reparación de los daños.

Pero ésta no es la única noticia acerca del derrame. En efecto, desde Washington, la asesora de energía de la Casa Blanca, Carol Browner dejó entender durante el programa “Today” en el canal de televisión NBC que la “Madre Naturaleza hizo su parte”. Y se refiere a que según un estudio liderado por el gobierno, se llegó a la siguiente conclusión: “gran parte del resto del crudo está tan diluido que no parece presentar un gran riesgo de daños”.

Es decir, afirman desde el gobierno que 75% del petróleo ha sido o bien reogido, o bien quemado o que se ha evaporado, pero que lo que queda es inofensivo para el medioambiente. Sin embargo, respecto a los 20 y tantos por ciento más de crudo que no “desapareció”, avisaron que sí podría ser dañina todavía, al estar “en el agua o en las orillas”.

Me gustaría saber cuál es su opinión en cuanto a estas afirmaciones de la asesora de energía. Yo la verdad es que ya no sé qué pensar o qué creer. Por un lado, los Estados Unidos no paran de recordarnos que este derrame es la peor catástofe medioambiental de su historia y por otro, ahora resulta que el petróleo desapareció, sencillamente, y que lo que queda es una parte ínfima. Me parece un poco contradictorio, pero, aún siendo cierta esta desaparición, ¿qué habría del millón de litros que permanecen en el océano?

Vía El Universal | Fotografía Dave Martin/AP