Antes de empezar ¿Sabes qué es el software libre? El software libre (SL) se refiere a la libertad de los usuarios para ejecutar, copiar, distribuir, estudiar, modificar el software y distribuirlo modificado. El software libre no es precisamente gratuito, aunque la mayoría de las veces lo es. Tampoco todo el software gratuito es libre. Para que exista el software libre es necesario tener el código fuente del programa.

Existe otro tipo de software llamado privativo o propietario, que es aquél que está protegido por una licencia la cual pone limitaciones para su uso, modificación y distribución. En otras palabras, es la contraparte del SL.

Se empezarán a preguntar, ¿A nosotros los mexicanos en que nos beneficia estos tipos de software? Las características del SL son ideales para que sea usado en el gobierno: es gratuito (o de muy bajo costo) por lo que no tendrán que usar grandes cantidades de dinero en licencias, se puede modificar dependiendo las necesidades, es seguro y transparente por lo que cualquier mexicano puede estudiarlo si lo desea.

La conferencia comenzó con Raúl Gomez Escamilla, quien tiene un singular trabajo: hacer la migración de software privativo al libre en la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Para Raúl, la importancia de esto radica principalmente en la libertad que ofrece este tipo de software; aunque reconoce que en la práctica, los bajos presupuestos que otorgan a estas áreas es el detonante para acercarse al SL.

La CFE ha logrado importantes migraciones al SL; no ha sido tarea nada fácil ya que se ha encontrado con muchísima gente que le interesa más los intereses económicos personales que los de todos los mexicanos; pero el es muy insistente en que se haga uso de este tipo software desde hace más de 20 años.

Según Raul, en CFE existen unos 35 mil equipos de computo, de los cuales el 35 por ciento ya usa SL. Para lograrlo lleva una metodología muy bien establecida:

  1. Instalar SL en aplicaciones de servidores donde el usuario no tiene contacto directo.
  2. Implementación de máquinas prototipo para probar aplicaciones de SL.
  3. Implementación de equipos donde se requiere desarrollos específicos.

Raúl ya ha logrado cubrir las dos primeras, ya que ha logrado usar varias aplicaciones de SL disponibles tanto para Windows como para Linux como Gimp, Mozilla Firefox, OpenOffice.org y estándares abiertos como PDF y Zip; por lo que no tienen problemas de compatibilidad entre los diferentes equipos.

La parte que no ha logrado cubrir es el tercero, ya que existen programas muy específicos de los que no hay una alternativa libre como aplicaciones de análisis de fenómenos electromagnéticos e incluso algunas muy conocidas como AutoCAD. Para Raúl lo importante no es migrar a Linux aunque no se pueda, ya que lo considera una necedad; prefiere que la experiencia al usar SL sea lo mejor posible, por lo que descarta el uso de aplicaciones mediante Wine, un simulador para ejecutar aplicaciones de Windows en Linux; herramienta que además no eliminaría los gastos de la licencia de la aplicación. Las licencias de Windows son casi gratuitas para la CFE por lo que lo que busca esta empresa es evitar los enormes gastos en aplicaciones de las que existe una alternativa libre de buen nivel.

Una de esas aplicaciones son las paqueterías de ofimática, o mejor conocidas como Office. A manera de reflexión hizo cuentas de los gastos que representa para el país pagar por usar Microsoft Office. La licencia de este producto cuesta casi 7 mil pesos; haciendo un comparativo del precio del barril de petróleo al que le puso un precio aproximado de 80 dólares y una capacidad de 159 litros, al país le cuesta casi 7 barriles de petróleo que equivaldrían a unos mil 700 litros de este preciado producto.

Del 35 por ciento de los 35 mil equipos de computo con SL que tiene la CFE que equivale a 12 mil 250 equipos. Gracias a la migración que ha hecho esta empresa ha logrado ahorrar más de 85 millones de pesos tan solo en las aplicaciones de ofimática.

Como mencionabamos, la CFE no ha podido migrar totalmente por falta de aplicaciones muy específicas; sin embargo Raúl no se queda con los brazos cruzados. En su afán de continuar migrando hacia el SL, lo promueve siguiendo estos pasos:

  1. Usar aplicaciones que funcionan desde el navegador de Internet.
  2. Utilización de estándares abiertos.
  3. Promover el uso del SL
  4. Involucrar al personal informático de la empresa.
  5. Participar en foros públicos.

Pero como mencionaba en un principio, el otro problema son los empleados de gobierno que se interesan más por los intereses personales. Para atacar eso tiene un as bajo la manga: el decreto de austeridad publicado en el Diario Oficial de la Federación en diciembre del 2006 dice lo siguiente:

Contratación de software. Se considerarán tanto las soluciones comerciales de licencia restringida (software propietario), como de software libre o de código abierto, pero en todo caso, se deberá justificar la decisión respectiva, que asegure las mejores
condiciones en cuanto al uso, costo, beneficio, riesgo e impacto.

Gracias a esto, Raúl puede exigir la justificación del uso de software propietario y aprovecha para promocionar alguna alternativa libre a ese software.

Según Raúl, México se encuentra en el lugar número 9 en uso de SL en las administraciones gubernamentales y en el lugar 51 a nivel mundial. A pesar de los avances que ha logrado, falta mucho por hacer todavía.

Hugo Torres

Mexicano, 22 años, Ing. en Sistemas Computacionales. Más artículos del autor »