
En México se realizan anualmente cerca de 2 mil 400 trasplantes al año, la mayoría de ellos de riñón. Además, de acuerdo al Centro Nacional de Trasplantes, hay 12 mil 636 personas en lista de espera. Y sin embargo, debido a las condiciones pre y post operatorias de los hospitales mexicanos, alrededor del 90% de los pacientes que reciban un órgano nuevo desarrollaran algún tipo de infección. El 10% restante en altamente propenso a padecer diabetes.
La mortandad post operatoria en México es casi del 18% y en su mayoría se debe al citomegalovirus o CMV (perteneciente a la familia de los virus del herpes), responsable de la pérdida total del injerto y muerte inminente del paciente en un plazo no mayor a los 36 meses posteriores a la operación. Sin embargo el verdadero problema no reside en el virus, sino en la falta de una detección temprana. De acuerdo al presidente de la Sociedad Mexicana de Trasplantes, Rafael Reyes Acevedo:
De 100 fallas que hay de trasplantes, la mitad va a estar relacionada con pérdida del injerto por infecciones oportunistas y la otra mitad con la mortalidad del paciente. Ahora, en pacientes de alto riesgo, donde hay CMV, el riesgo de perder el injerto y de morir es de hasta 90%, y esto sucede cuando no se inmuniza a una persona antes de trasplantarla y no se estudia adecuadamente al donador, no se le da fármacos adecuados.
De acuerdo a las últimas modificaciones a la Ley General de Salud, todos los mexicanos somos donadores tácitos, pero no existe una subdivisión encargada de contactar a los familiares de los muertos para lograr la pronta recuperación de los órganos. Esto provoca que en México el 82% de los órganos utilizados en trasplantes provenga de donadores vivos, lo cual también disminuye la calidad de vida del donador.
Por estas razones se ha propuesto acortar el tiempo entre las revisiones posteriores a la operación, para que se den cada semana, a diferencia de cada quince o veinte días, como sucede en la actualidad. Además la Sociedad Mexicana de Trasplantes pugna por un mayor presupuesto encaminado hacia la preparación de expertos en trasplantes en territorio nacional y un marco legal más claro en cuanto a la donación de órganos.
Foto: Héroes de la ciencia










La infeccion post operatoria siempre es un riesgo constante, por que el paciente debe estar bajo tratamiento con farmacos inmunoreguladores que lo hacen propenso a enfermedades normalmente inocuas o incluso el paciente podria ya estar infectado.
Y, la verdad es que no se9. Por un lado, no me eprace que la respuesta sea un pfablico pasivo . Sed creo que es necesario que los roles del artista y el espectador dejen de confundirse, y eso es, sobre todo, responsabilidad del artista. Ahed estoy de acuerdo con el Predicador.Y tampoco sostengo el discurso berreta de que son todos delincuentes. Las hichadas de ffatbol (y las de rock) este1n integradas por gente del montf3n. Pero no me digan que tipos como Di Zeo, Schenkler o Chabe1n son criaturitas de Dios, porque los mando a cagar. O son infinitamente hijos de puta, o son infinitamente imbe9ciles: el resultado es el mismo.Y tampoco me vengan con esa generalizacif3n pajera de que es un problema gene9tico, de injusticia infantil o insuficiencia escolar, porque tampoco compro. Y es me1s, me eprace una afirmacif3n no sf3lo equivocada, sino tambie9n peligrosa. Es cierto que nos gusta el bardo. Y tambie9n es cierto que la escuela no siempre ayuda a resolver los problemas de convivencia y a veces los empeora.Pero cuidado con esa costumbre que tambie9n tenemos (y que es peor) de poner el problema (y su solucif3n) fuera de alcance. Porque entonces resulta que el problema no es del rock o del ffatbol, sino de la sociedad, de todos. Y de que sea de todos a que sea de nadie hay un solo paso, que es el que recorren los hijos de puta para no hacerse cargo.Y el problema es de todos. Y su solucif3n es responsabilidad de todos. Pero algunos son me1s responsables que otros, loco.El tarado que tirf3 la bengala en el recital de La Renga no es un marginal, ni un sometido a la injusticia, ni un tipo falto de educacif3n ni nada que se le parezca: sf3lo es un tarado. Eso sed, un tarado importante. Pero alcanza con leer la transcripcif3n de los sms que estuvo mandando despue9s del recital para darse cuenta que no es un villero lleno de paco que no terminf3 segundo grado. Al contrario.Entonces, empecemos a pensar en los problemas y deje9monos de joder con eso de contestar prejuicios con otros prejuicios. Las barras bravas del ffatbol y del rock no este1n formadas por delincuentes (salvo los jefes), pero tampoco por marginales. Fundamentalmente, este1n integradas por pelotudos. Ese es el problema.Aclaracif3n necesaria: Se puede opinar desde afuera. Es un derecho y es un deber. Pero ademe1s, si me converted en alguien ajeno a estas experiencias medsticas del ffatbol y del rock en la cancha fue, precisamente, porque los pelotudos me hicieron sentir que no era bienvenido. Y si se quieren matar por taradeces, no deja de ser un problema de ellos. Cuando se vayan, yo vuelvo. Y creo que la vamos a pasar mejor y todo. Tal vez ese sea mi propio prejuicio.