Ahora que ya quedó claro que el narcotráfico es un problema regional y no sólo mexicano, ¿por qué no tomar acciones en conjunto? Programas regionales de entrenamiento contra el crimen organizado, cooperación en asuntos de inteligencia y cumbres multilaterales son casi siempre los pasos a seguir en situaciones similares de amenazas que traspasan fronteras nacionales. Y es seguramente lo que sigue para el continente americano, pero por lo pronto, la Armada de México tiene otros planes.

Desde hace algunos años la Secretaría de Marina (Semar) tiene un acuerdo con la compañía sueca Dockstavarvet para la venta de lanchas Polaris II, que cuentan con espacio para 18 tripulantes, una rampa para desembarcos rápido y dos motores Rolls Royce, que le dan un velocidad superior a los 93 kilómetros por hora, 22 kilómetros (o 12 nudos) más rápido que las lanchas utilizadas por diversos cárteles de la droga, entre otras monerías. De hecho, tiene una concesión para fabricar estas lanchas y darles servicio periódico. Pero ahora resulta que otros países americanos, Canadá, Guatemala y Chile, entre ellos, quieren sus propias flotillas de Polaris II.

Así que el trato será este: Dockstavarvet dará un porcentaje de las ventas a la Armada mexicana y les dará control total sobre los programas de capacitación y de mantenimiento de las embarcaciones. En total se planean vender 65 lanchas a diferentes países a lo largo del continente, lo que representa 13 millones de dólares para la compañía sueca y unos nada despreciables 10.4 millones para la Marina mexicana. Además la Semar ganaría 100 mil en capacitación y 20 mil dólares anuales por mantenimiento por cada lancha, dando 7 millones 800 mil dólares extras en el primer año. Nada mal.

A pesar de las ganancias que estas ventas reportarían, José Antonio Sierra, director de Construcciones Navales de la Marina, es muy claro en algo:

No es la intención de la Semar hacer negocios. No es su función ni son sus metas. Al contrario, es apoyar la industria de construcciones navales.

Le creo, la mayor ganancia para la Marina será contar con el know how en este sofisticado sistema de detección, pero un dinerito extra nunca está de más… sobre todo cuando se está gastando tanto en la guerra contra el narcotráfico.

Foto: Sin Dramas