La ley que prohíbe regalar bolsas de plástico en el DF se ha establecido y dentro de la república podemos aprender que al medio ambiente le hace bien, aunque a la industria del plástico ésto le implique pérdidas económicas.

Se calcula que cada día cerca de 20 millones de bolsas son usadas en compras domésticas y se van directamente a la basura sin estar rotas, sucias o tener un doble uso, esto sólo en el estado de México; y si contamos que en nuestro país no contamos con un cultura del reuso, la situación se hace más crítica.

Manejar 15 mil toneladas de desechos es sumamente complicado, pues el control es nulo. No hay política, reglamento o ley que indique cómo manejar los residuos sólidos y plásticos en ningún estado del país. A esta situación sumemos que cada bolsa tarda más de 25 años en descomponerse: ¿continuarías usando bolsas plásticas?: yo no.

En todo nuestro país urgen medidas similares a las impuestas por el Gobierno del Distrito Federal para que se fomente un cambio de paradigma en una “reculturación ambiental” y se garantice un efecto positivo en el ambiente a un mediano plazo para beneficiarlo y dejar de contamiar, pero ¿podremos deshacernos de una costumbre tan arraigada como el mal uso de estas bolsas?.

Yo creo que sí. Medidas como ésta y el reciclaje del PET son muy buenos avances, pero es obligación desde casa mostrarlas como hábitos diarios y continuos para que los más pequeños sepan que de poco a poco deben de ir desapareciendo y en determinado punto ya no existirán.

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