Leyendo a nuestro hermanito Eterna Buenos Aires me encuentro con que un mural de David Alfaro Siqueiros se encuentra en disputa legal para ser exhibido en el Museo de Aduana de Taylor. La obra en cuestión es Ejercicio plástico, la cual estaba planeada para ser exhibida en la ciudad bonaerense como un símbolo del Bicentenario de Argentina y México. Sin embargo, una pugna en los tribunales no permite que sea mostrada al público.

De acuerdo con la historia, el mural fue pintado por Siqueiros en 1933 en la casa de Don Torcuato de Natalio Botana. El Congreso argentino declaró que la obra debía ser expropiada para exhibirse en el museo. Sin embargo, la empresa Dencantor —- propietaria de la hacienda donde se pintó el mural —- impugnó la resolución del tribunal, así como la indemnización de tres millones de dólares que le ofrecían.

El problema surge porque el mural fue pintado en una bóveda de 200 metros, considerada legalmente como un bien inmueble. Sin embargo, cuando se retiró la pintura por partes en 1999, la obra se convirtió en un mueble. Al inicio, Decantor estaba de acuerdo con la exhibición, siempre y cuando el mural pudiera desmontarse del museo para llevarse a otras partes del mundo —- y con eso, obtener alguna ganancia económica.

El conflicto radica en que el gobierno argentino planea montar el cuadro con cemento, convirtiéndolo nuevamente en un bien inmueble. Aunque existe el acuerdo para que el mural se exhiba en otras ciudades —- entre ellas, esperamos, algunas de nuestro país —- Decantor desconfía de que se cumpla el trato. Después de todo, aunque se trate de un patrimonio compartido entre dos países, la pintura es todavía propiedad privada.

La exhibición ya se daba prácticamente como un hecho, después de una labor ardua de restauración desde 2008. La finca original fue vendida en los cincuentas, lo que provocó que los dueños subsecuentes lastimaran la pintura con tachones y marcas para cubrir las figuras desnudas (no serán los primeros ni los últimos). Ojalá, para beneplácito tanto de argentinos como mexicanos, la empresa y las autoridades lleguen prontamente a un acuerdo, y podamos disfrutar del trabajo del gran Siqueiros.