
El viernes pasado, en el marco de Cumbre Iberoamericana de la Familia, el Gobernador Emilio Gónzalez Márquez volvió a hacer de las suyas al dejar claro una postura: en Jalisco se discrimina y se hace a la menor provocación y a una mayoría muy visible: la comunidad lesbico gay y transgénero.
Esto es porque para él, el matrimonio sólo está conformado a la antigüita: entre un hombre y mujer. Por lo tanto, los matrimonios entre el mismo sexo “le dan asquito” y es desgastante que los legisladores del DF quieran decidir en las leyes del estado de Jalisco, pues él considera nuestro estado debe de tener autonomía para decidir si estos matrimonios pasan o no pasan.
Debería tener razón, pero no la tiene. Cualquier estado debería ser autónomo, pero no unicamente para lo que le conviene. Se supone que en el tiempo en el que estamos, tenemos que garantizar derechos les guste o no a la mayoría de los ciudadanos y existe una comunidad lesbico-gay y transgénero que cuenta con una ley aprobada para contraer matrimonio, además ya hay parejas que contrajeron nupcias y formalizaron sus relaciones. Lo ideal sería que en todo el territorio nacional se reconociera y respetaran estos matrimonios y que esta clase de comentarios no continuaran.
Que un mandatario haga públicas estas declaraciones, es aceptar que en nuestro estado se discrimina desde la clase política y que se hará lo posible porque en Jalisco estos matrimonios no sucedan y no se puedan reconocer, cosa que a la Iglesia católica le complacerá mucho, pues insisten que son aberrantes. Yo creo que reconocerlos es un paso más en el crecimiento de nuestra sociedad y de la pluralidad como humano; que además nos abrirá las puertas a muchos beneficios como en la capital sucede: turismo, economía, diversidad, salud, reformas. No debemos considerarlo una amenaza o un vicio que sólo traerá males, es un cambio para bien.
Hasta el momento muchos ciudadanos han levantado su voz diciendo que la Comisión Estatal de Derechos Humanos debería hacer algo al respecto para evitar que Emilio continúe abriendo la boca y discriminando a más ciudadanos, pues como mandatario deja muy mal representados a muchos tapatíos.
¿Ustedes qué opinan?
Imagen: Notimex










Lo ideal sería que las personas aceptasen el género con el que nacieron y no buscaran la forma de “transgredir” su propia naturaleza y confundir un gusto con un derecho y luego querer obligar a los demás a aceptarlos…
¿A caso el DF no es lo suficientemente grande para la “supuesta” comunidad..?
ya ven como todavía nos falta mucho?? (comentario de ariba)
Totalmente de acuerdo y como dice @luistua, todavia falta mucho (hablo por muchos mexicanos) pues mexico o mejor dicho, los mexicanos no estan preparados para aceptar estos comportamientos.
En mi caso, les respeto como a cualquier persona o es que no lo son? y creo que no esta de mas brindarle derechos a la comunidad homosexual (que ha crecido mucho), a fin de cuentas los politicos estan ahi para cumplir lo que la cuidadania pide y no (como Emilio Glez) para opinar tonterias.
Aun que tambien considero que hay varios factores (se me ocurren dos) de el porque a los mexicanos les cuesta aceptar esto:
Los mexicanos desde “siempre” han tenido el machismo muy arraigo para lo cual supongo que este tipo de situaciones representa un golpe a su orgullo y del estereotipo que se tiene en la nacion, el mexicano mujeriego, varonil, etc.
Tambien comentar que las declaraciones “inteligentes” del Cardenal Iñiguez son de alguna manera influencia para los creyentes, pues indirectamente les hace pensar que deben renegar de la conducta homosexual.
En fin haber como acaba esto, saludos
Pues no dan asquito……..
dan ASCO !!!