Tal pareciera que se está haciendo común que en nuestro país las Organizaciones No Gubernamentales que de verdad trabajan consigan apoyo extranjero (sobre todo europeo) para salir adelante, pues en nuestro país, hay muy poco.

En esta ocasión al Instituto Mexicano de Investigación de Familia y Población (IMIFAP) al que le correspondió ser merecedor por parte de la reina Silvia de Suecia la cantidad de 20 mil euros para continuar con su programa llamado Yo quiero, yo puedo tener éxito en la escuela.

Y es que a partir de escuchar frases como "me da pena preguntar, mejor me quedo callada", fue que Susan Pick - la creadora de esta organización- tomó las riendas para enseñarle a los niños mexicanos que la decisión de continuar con sus estudios está en sus manos.

En 1984 nace el IMIFAP y hoy 26 años después ve el fruto de sus esfuerzo, pues gracias a que este programa se ha implementado en las escuelas más pobres de los estados de Chiapas, Guanajuato y Aguascalientes y ha funcionado de la mejor manera, hoy recibe este gran incentivo económico para que la niñez mexicana tenga más ejemplos y ayuda para seguir adelante y triunfando.

El programa fue galardonado porque se considera que la permanencia en la escuela es la clave para que niños y jóvenes se mantengan alejados de las drogas, el trabajo para la familia y hasta reducir los índices de prostitución, por lo que fomentar la educación es básico. La diferencia que existe entre la educación primaria tradicional y la que se aplica por esta ONG es que en ella se propicia el trabajo en equipo y se mejoran las relaciones entre el maestro y el alumno, lo que incrementa la confianza en el niño y su desempeño como persona.

Con ello se evita que los pequeños memoricen las lecciones, repitan planas y sobre todo que al pasar de un año a otro el conocimiento se pierda. Es una educación integral o lo que debería ser la educación en nuestro país.

El programa ganador, es tan sólo uno de los 40 con los que cuenta IMIFAP y todos buscan promover la proactividad, la toma de decisiones responsable, el análisis crítico y una mayor creatividad y productividad de los pequeños, para que cuando lleguen a una edad madura sean adultos responsables y con valores.

Si estos programas fueran aplicados (o al menos el esquema del programa) en un cambio integral de la educación tanto a los profesores como a los alumnos, otro sería nuestro panorama en México ¿no lo creen?

Imagen: DesEquiLIBROS

Perla Cristal Gomez

Comunicadora, amante de las mascotas. Encargada de divulgación en una sociedad protectora de animales y ñoña profesional. Más artículos del autor »