En México existen iglesias cuyo acervo se equipara (y en algunos casos, supera) al de muchos museos. Buena parte del patrimonio cultural de nuestro país se encuentra dentro de los templos. El arte sacro es una de las grandes herencias de nuestro pasado, y uno de los mayores atractivos de nuestro presente. Por esta razón, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha dispuesto de un taller de capacitación para los párrocos, con la finalidad de que conozcan la forma adecuada de tratar estas piezas.

Con representantes de 27 diócesis del país, comenzó el Taller para la Prevención, Protección y Salvaguarda de los Bienes Culturales a Resguardo de la Iglesia. A través de esta capacitación, el INAH -- en colaboración con la UNESCO y la Conferencia del Episcopado Mexicano -- instruyó a diferentes miembros de la Iglesia Católica a tomar medidas para prevenir el robo de arte sacro. A través de la catalogación y registro adecuados, el objetivo central es que los asistentes al taller sepan cómo identificar estos bienes culturales, con la finalidad de manejarlos y resguardarlos de manera correcta.

Carlos Briseño, vicario episcopal de la II Zona Pastoral, señaló que la Iglesia Católica está interesada en crear mecanismos de cooperación y colaboración con las diferentes instituciones del Estado que se dedican a la preservación de estas obras. El robo de arte sacro en una realidad lamentable en nuestro país, ya que en el mercado negro circulan una gran cantidad de piezas que han sido extraídas de forma ilegal de los templos.

De acuerdo con la restauradora Lilia Rivero, una forma de combatir el robo de piezas es con un inventario actualizado. Se deben tener fotografías por frente y detrás de la pieza, descripción de detalles, registro de medidas, y otros archivos que permitan identificar una obra que ha sido sustraída. Además, este listado también puede servir como un apoyo importante en caso de que algún siniestro afecte a la iglesia.

Por su parte, la UNESCO y la PGR también aportan su parte con una explicación acerca de los aspectos legales en torno a la protección del patrimonio cultural religioso. Carlos Díaz de León Martínez, director de Asuntos Policiales* de la **Interpol en México, señala que cuando una pieza es robada, se hace circular el registro por las 188 oficinas de esta dependencia para localizarla.

Da gusto ver los esfuerzos que realiza el INAH por mantener en buen estado el patrimonio cultural de México. Por una lado, estas obras reflejan un momento histórico determinado de nuestra vida como país, y representan parte del legado cultural para las generaciones venideras. También es importante cuidarlas porque el arte sacro es uno de los recursos más importantes para la captación del turismo nacional e internacional, y los templos representan una de las fuentes de capital más fuertes para muchas poblaciones de México. Enhorabuena por las dependencias culturales y la Iglesia Católica. Ojalá siempre estuvieran así de abiertos a la cooperación con otros temas.

Imagen: Comunica Carmen

Pepe Flores

26. Blogger de ALT1040. Coordinador de Vivir México. Hipertextual desde 2009. Escribo sobre cultura pop, medios, política, derechos humanos, propiedad intelectual y diversidad sexual. Fundador de Elocuencia 8080 y Sexenio. Autor de "La nueva cara de Puebla" (Endeavor & UDLAP, 2011). Editor en Polaris Group. Más artículos del autor »