Hace semanas un comunicado del cártel La Familia, que opera en el estado de Michoacán, ofrecía tregua al Gobierno Federal a cambio de que de que las autoridades se hicieran cargo de la seguridad de estado, ¿no es eso lo que han intentado hacer? En fin, ahora, La Familia anuncia que se va de vacaciones.

A través de mantas colocadas en Morelia y Zitácuaro, anunciaron a la población que se tomarán unas largas vacaciones del primero de diciembre al primero de enero:

Nos deslindamos de todo tipo de actos que ocurran en el periodo mencionado. No será responsabilidad de la Familia Michoacana los actos que puedan ocurrir en ese tiempo, dejando por completo la responsabilidad de la seguridad a la autoridad competente.

Buenas noticias, ¿no? No, no del todo. Al anunciar su temporal retiro del mundo del hampa y el crimen, o trabajo social y protección como le llaman ellos, abren la posibilidad de que otros cárteles vecinos intenten tomar el control de la plaza. A la larga una situación así podría provocar más violencia en el estado, al tener que recobrar la Familia el control territorial de manos de cárteles enemigos.

Por otro lado, este comunicado aviva incluso más el rumor de que dicho cártel está al borde del colapso. Todos lo hemos visto en las películas: cuando el criminal ve que no tiene salida, siempre busca lograr un trato con el Fiscal de Distrito a cambio de una reducción de la sentencia. De ser este caso, aunque es una excelente noticia, también representa un reto para los tres niveles de gobierno.

Si es cierto que la Familia está a punto de claudicar el Gobierno Federal debe diseñar una estrategia para llenar el vacío de poder que dejaría la caída de un cártel tan importante. De igual manera podría aprovecharse este periodo de tregua para avanzar en labores de seguridad y prevención en todo Michoacán.

Imagen: El Blog del Narco