
Estos últimos años visto un incremento en el uso de las redes sociales con distintos fines. En términos de información y conectividad, estamos viviendo uno de los mejores momentos para la red. Pero debido a la poca regulación del ciberespacio, no encontramos con una nueva forma de narcoguerra. Diversas páginas muestran imágenes y confesiones de diversos sicarios, quienes confiesan sus crímenes más cruentos y sus planes para el futuro. ¿Y qué me dicen de la forma en la que el narcotráfico se ha perneado en la cultura popular mexicana? Aflicciones de Facebook como “¿Qué narco eres?” y “Narco-Regalos” son sólo una muestra más del poder de estas organizaciones.
Además, las redes sociales y la red en general han sido utilizadas por los cárteles con el fin de esparcir mensajes y advertencias contra algunos sectores de la población y el gobierno. Por ello la Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados planea aprobar esta semana una reforma que otorgue penas más duras, de hasta 50 años, a todo aquél que use redes sociales con fines narcoterroristas. Las tristemente célebres narcomantas también están incluidas.
El diputado Arturo Zamora Jiménez del Partido Revolucionario Institucional (PRI), insiste llamar a este problema por su nombre: narcoterrorismo; contrario a lo dictado por el ejecutivo federal y el gabinete extendido:
Aunque el tema del narcoterrorismo lo quiera negar el gobierno federal, es una realidad en el país. Se han registrado diversas acciones en Morelia, en Nuevo León, entre otras zonas, que obligan a legislar sobre el tema, ello sin mencionar las llamadas narcomantas.
Sin embargo esta reforma incluye otros tipos de terrorismo, tales como el uso de granadas y diversos explosivos, contra oficinas de medios de comunicación, edificios públicos, casas particulares y embajadas y consulados. En general, esta reforma reconocería diversas acciones del crimen organizado como terroristas. En base a esto, dichos delitos dejarían de ser simples crímenes penales para convertirse en sujetos de la Ley de Seguridad Nacional; que bajo su artículo 5, fracción primera, califica de amenaza a la seguridad nacional:
Actos tendentes a consumar espionaje, sabotaje, terrorismo, rebelión, traición a la patria, genocidio, en contra de los Estados Unidos Mexicanos dentro del territorio nacional.
Quieran o no el titular del Ejecutivo Federal y el Procurador General admitir la existencia del narcoterrorismo, lo cierto es que el Congreso de la Unión se encuentra cada vez más cerca de hacerlo. Contando con penas más fuertes en contra de esta clase de acciones sólo resta hacer más eficiente el sistema de arrestos y juicios, mejorar el intercambio de información entre dependencias, forjar la cultura de la legalidad, impulsar la participación ciudadana… En fin, si pensaron que el Congreso se había tardado en tipificar el narcoterrorismo me temo decirles que no vamos ni a la mitad del camino.
Foto: BBC










“Actos tendentes a consumar espionaje” eso quiere decir espionaje de cualquier tipo hasta corporativo ( entre empresas)?
Ya era hora.