A propósito que hace unos días celebramos el Día Internacional de las Personas con Discapacidad y que en el Distrito Federal también se inauguró la Expo Discapacidad, la UNAM decidió abrir un aula-laboratorio para las personas con discapacidad para cada hacer de su campus una escuela de “aulas abiertas” o como mejor lo podríamos decir, abierto para todas las personas.

La celebración del Día Internacional de las Personas con Discapacidad cada 3 de diciembre tiene como objetivo ayudar a todos los que no tenemos una discapacidad (o pareciera que sí la tenemos) a entender la cuestiones relacionadas con discapacidad, derechos y los beneficios que se derivarían de la integración en los aspectos de la vida política, social, económica y cultural. Por este motivo esta aula es muy importante dentro de la UNAM, pues innovará un espacio para acceder a las tecnologías de la información y comunicación para todas las personas con cualquier tipo de discapacidad.

Por ello en el campus se habilitaron rampas y un elevador para que este salón sea de libre acceso para todos, pero también al poder llegar a este laboratorio se libró el paso para el vestíbulo principal de la universidad y para el auditorio lo que sentará las bases para comenzar a adecuar el campus para todas las personas con discapacidad motriz. La UNAM con ayuda del programa “Colabore” de la Universidad Panamericana y de la asociación “Libre Acceso” fueron los que sentaron las bases para la construcción de las rampas y la instalción del elevador junto con señalizaciones de piso, barras de apoyo, braile para ir a la biblioteca, servicios de sanitario, información y señalización por todo el campus. Además no se descarta que próximamente se continúen las adecuaciones para lograr una integración total.

Las computadoras de este laboratorio tendrán licencias de uso donadas por IBM, específicamente de software Accesibility Works (aWorks) que consisten en una herramienta diseñada para facilitar el acercamiento a la tecnología a personas con baja capacidad visual, mejor lectura del texto (en caso de no ver), mayor tamaño de texto, cambio de color en las fuentes, de cursor, de imágenes entre otras funciones.

Yo he sido testigo de este tipo de aulas, en específico en Guadalajara dentro del ITESO y puedo decir que son muy útiles y beneficia a un sector muy desprotegido y que generalmente se queda sin estudios porque las instalaciones universitarias no están adecuadas a sus necesidades: todas las personas con discapacidad. Este tipo de aulas deberían ser, en nuestro siglo y en este año, un requisito para que cualquier institución de educación superior se pueda decir universidad.

Bien por la UNAM que aunque tarde se suma a las universidades que están haciendo mucho y con creces por mejorar y brindar educación a más mexicanos.

Imagen: Aloud..