Según un cable publicado por WikiLeaks que tiene fecha del 26 de octubre del 2009 y que describe una reunión entre Guillermo Galván Galván, secretario de Defensa Nacional, y el entonces director de inteligencia nacional de Estados Unidos, Dennis Blair; el secretario mexicano dijo que desconfían de las fuerzas policiales de nuestro país en la lucha contra el crimen organizado, por lo que prefieren “trabajar por separado”.

Una de las razones de su desconfianza es que organismos como la Policía Civil se ha dejado corromper y ha filtrado información a la delincuencia organizada; misma que entorpece las acciones de la Sedena.

Esta es una revelación que muchos ya percibíamos. Lo hemos visto en más de una ocasión en Michoacán donde el gobernador de este estado se ha quejado en más de una ocasión de que no les avisan sobre los operativos que se realizarán; sobre todo en aquel llamado Michoacanazo donde fueron detenidos varios funcionarios de su confianza, mismos que posteriormente fueron liberados en su mayoría.

Galván ha manifestado también su preocupación de que sea la Defensa Nacional quien esté en las calles atacando al crimen, ya que “corre el riesgo de perder prestigio público y ser criticado en materia de Derechos Humanos”. Sus predicciones han sido acertadas. Este año la Sedena tiene el primer lugar de denuncias de violaciones a los Derechos Humanos a nivel nacional con un total mil 282 quejas; seguidos de la Policía Federal con 517 y la Procuraduría General de la República (PGR) con 469.

Ante la desconfianza de la Sedena (y seguramente también de Felipe Calderón); ¿Entonces quién atacará al crimen organizado? Al parecer no se tendrá a corto plazo un organismo preparado para esto. Se necesitaría mínimo otro sexenio para que los “hombres de verde” salgan de las calles de las regiones conflictivas del país; ya que Galván prevé que mantendrán su participación entre 7 y 10 años más (que serían de 6 a 9 años a fecha actual).

Como muchos ya sospechábamos, esta lucha no se acabará pronto; aunque dependerá en gran parte del próximo Presidente de la República que siga con esta intensidad, que se ejecuten las acciones con más inteligencia, que se haga “como que se lucha” o que meramente se deje impune al crimen organizado.

Sobre la situación de la Sedena, si que está en una situación muy difícil. Por un lado deben de acatar las ordenes del Comandante Supremo; pero a la vez saben que, en la búsqueda de actuar enérgicamente, violarán los Derechos Humanos de muchísima gente, como efectivamente está sucediendo. Aunque seguramente también recibirán denuncias de muchos que sí son criminales, pero que no se les pudo comprobar nada.

En fin, creo que la Sedena lleva todas las de perder. Cuando un ejército defiende a sus ciudadanos de los mismos ciudadanos de su país, sean o no criminales, la historia no puede terminar con un final feliz. No estoy en contra de ellos, solo creo que serán quienes pagarán el precio de décadas y décadas de tener policías débiles y con bajos o nulos controles de confianza.

Foto CC: Defense