WikiLeaks “ataca” de nuevo. En esta ocasión lo hace para sacar a la luz otro cable enviado desde la Embajada de Estados Unidos en México, ahora relacionado con las familias más poderosas del país, aquellas que tienen miles de millones de dólares bajo su resguardo y que controlan aproximadamente el 10% del producto interno bruto (PIB).

Esta información, al igual que todo lo demás que ha revelado WikiLeaks, no es una sorpresa. Lo que es una sorpresa, o al menos no era tan evidente con anterioridad es la verdadera intención estadounidense en este tema, pero más sobre ello un poco más adelante.

Las diez familias (y los hombres que las lideran) más poderosas de acuerdo a la información publicada (y según la revista Forbes en 2008, casualmente) son:

  • Carlos Slim Helú: Su fortuna asciende a 60 mil millones de dólares, lo cual representa el 6% del producto interno bruto mexicano. Al ser dueño de Telmex y Telcel, controla el 73% de la telefonía celular en el país.
  • Alberto Bailleres: Dueño de Grupo Peñoles, propietario de algunas de las minas más importantes del país. Su fortuna asciende a 9 mil 800 millones de dólares.
  • Germán Larrea Mota-Velasco: También se dedica a la minería, aunque al frente de Grupo México. Además está en las juntas directivas de Banamex y Televisa, entre otras empresas. Su fortuna se calcula en 7 mil 300 millones de dólares.
  • Ricardo Salinas Pliego: Dueño de las empresas Elektra y TV Azteca y poseedor de una fortuna de 6 mil 300 millones de dólares.
  • Jerónimo Arango: con 4 mil 300 millones de dólares, Arango hizo una buena parte de su fortuna tras la venta de Bodega Aurrera a Walmart de México.
  • Isaac Saba Raffoul: Dueño de Casa Saba, distribuidora farmacéutica y de algunas acciones de Telemundo, empresa que no ha podido irrumpir en la televisión mexicana debido a presiones de Televisa y TV Azteca… ni entre magnates hay respeto. Su fortuna es de 2 mil 100 millones de dólares.
  • Roberto Hernández: Su fortuna está valuada en mil 700 millones de dólares, es dueño de varios hoteles y resorts en la Península de Yucatán y fue uno de los beneficiados de la venta de Banamex a Citigroup en la década de los noventa.
  • Emilio Azcárraga Jean: Director ejecutivo de Televisa y accionista de Megacable y Cablevisión… ¿necesito decir más? Ah claro… tiene mil 600 millones de dólares, al igual que…
  • Alfredo Harp Helú: Primo de Carlos Slim y dueño de Avantel.
  • Lorenzo Zambrano: Dueño de Cemex y Axtel. En el cable no se menciona el total de su fortuna.

Aunque este listado no es nada impresionante, no es lo único que se detalla en el cable. Además se mencionan las prácticas desleales de las empresas comandadas por dichos individuos. Pero, nuevamente, ya todos sabíamos que se aprovecharon de la gran venta de paraestatales de Carlos Salinas (¿Telmex? ¿Imevisión?), que se aprovecharon de la gran devaluación del peso frente al dólar en 1994 y que, por desgracia, la Cofeco (Comisión Federal de Competencia) no tiene el suficiente poder para hacer valer los reglamentos contra prácticas monopolistas.

Entonces llegamos a una frase que nos da a entender la verdadera intención de este reporte:

The result is that SLIM still dominates the telecom market; GE, NBC and others are unable to break into the broadcasting market…

O en castellano:

Como resultado, Slim domina el mercado de las telecomunicaciones mientras que GE, NBC y otras empresas no han sido capaces de entrar en el negocio de la difusión masiva [en México]…

Y eso, eso sí que afecta los intereses de los empresarios estadounidenses. México ya es uno de los principales socios comerciales de Estados Unidos y podría también serlo en el área de telecomunicaciones. México debe hacer más fuerte las prácticas antimonopolistas, pero también debe vigilar las clases de inversiones extranjeras que se practican en territorio nacional. O ¿qué sería preferible? Un monopolio en manos de mexicanos o de estadounidenses?

Foto: Sulekha

Ximena Vega

LRI por la UDLAP. Hipertextual (Vivir México) desde marzo de 2010 y abeja obrera de la administración pública (primero en Segob, ahora en una embajada de las grandotas) desde septiembre del mismo año. Mis jefes quieren que les diga que lo que expreso en mis entradas no refleja la opinión de la Embajada de Estados Unidos ni del Departamento de Estado, yo sólo paso la voz... Más artículos del autor »