La senadora Rosario Green, ex titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (1998 - 2000), señaló que México ya está preparado para ser gobernado por una mujer. En un foro sobre violencia de género del Congreso de la Unión, la legisladora coincidió con Patricia Mercado —ex candidata presidencial en 2006— que el país está cada vez más cerca de tener a una mujer en la Presidencia.

¿Está listo México para que una mujer asuma el máximo cargo de la nación? De entrada, otras democracias latinoamericanas como Chile (Michelle Bachelet), Argentina (Cristina Fernández) y Brasil (Dilma Rousseff) ya han marcado la pauta. Acá en casa, nombres no faltan para contender por la silla presidencial, empezando por Beatriz Paredes, ex dirigente nacional del PRI, Josefina Vázquez Mota, ex secretaria de Educación Pública, o hasta Margarita Zavala, actual Primera Dama.

A pesar de que cada vez más mujeres ganan espacios en los puestos públicos, la equidad aún no es suficiente. Actualmente, Ivonne Ortega (Yucatán) es la única gobernadora con la que cuenta el país. Por supuesto, la tendencia ha ido a la alza, pero queda muchísimo trabajo por hacer. Estoy seguro que México, como sociedad, sí aceptaría a una mujer en la Presidencia. La duda que me asalta es si los partidos políticos están dispuestos a abanderar a alguna.

Aunque el género femenino ha hecho muchísimos méritos para llegar a los Pinos, mucho me temo que la postulación de una candidata presidencial por parte de los partidos obedecería más a una estrategia de captación del voto. Es innegable que impera una falta de fe en la clase política; sin embargo, la gente no está tan renuente a valorar de manera positiva a una mujer que se desempeña en la función pública. Y quizá, lejos de infundirnos esperanza, esa diga mucho más sobre machismo tácito que aún perdura en el inconsciente colectivo nacional.

Imagen: Lourdes Place