El día de hoy, en el marco del foro Internet Derecho Ciudadano; el diputado perredista Mauricio Alonso Toledo ha anunciado que en los próximos días impulsará una iniciativa que propone modificar el artículo 6 de nuestra Constitución Política, con lo que pretende elevara rango constitucional el derecho de Internet en el país. El diputado asegura que con esta reforma “se reducirá la brecha de desigualdad en que se encuentran 80 millones de mexicanos”.

Esta es una reforma realmente ambiciosa, por lo que espero que sepa la magnitud del proyecto que propone. Primero que nada, los beneficiados no serán 80 millones de mexicanos. Dudo mucho que la cantidad de personas con acceso a una computadora en el país llegue a tantos. Pero los puntos que creo que se deben tomar en cuanta son los siguientes:

  • Llegar a poblaciones rurales y marginadas: Este es el aspecto que considero más importante para atacar esa “brecha digital” que tanto hablan. Muchas comunidades no tienen ni siquiera una escuela. Ahora, montar Internet en estos lugares puede ser muy costoso. Si una empresa que ofrezca este servicio como Telmex o alguna cablera tuvieran presupuesto para realizar una inversión en estos lugares, o bien, que fuera económicamente rentable; ya lo hubieran hecho. En resumen: costo alto, pocos beneficiados.

  • ¿Y la infraestructura apá?: ¿Qué red de fibra óptica van a usar para cumplir este objetivo? La red más grande de país es la de Telmex. De ahí le sigue la de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Podrían usar la de “casa”, pero aún así se queda muy corta para cubrir todo el país. Se necesitará una gran inversión en fibra óptica para lograr el objetivo de llegar a todos los mexicanos.

  • Presupuesto: Por lógica, para invertir en infraestructura, se necesita de un presupuesto. ¿Qué porcentaje del PIB podrán otorgarle al Internet libre?. El país tiene algunas otras necesidades más importantes. Yo, antes de darles Internet a todos los mexicanos, les facilitaba el acceso a la salud construyendo clínicas y hospitales. Y no todo es infraestructura. Se necesita mucho dinero para que pueda operar una vez instalado el acceso gratuito a Internet.

Una posible solución: Llegar a acuerdos con las empresas que ya ofrecen este servicio. No es la primera vez que lo harían. A finales del año pasado la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) llegó a un acuerdo con Megacable para que ofrezca Internet en sitios comunitarios.

De ser así, se puede prever que el Internet gratis no llegará a 80 millones de mexicanos, sino solo a aquellos que ya viven en alguna zona donde pueden contratar el Internet de alguna empresa. En este caso, los que vivimos en poblaciones donde no hay Internet por la poca infraestructura que existe, seguiremos en los mismos problemas. Se podrá llegar con otras alternativas como el Internet satelital, pero muchos sabemos los problemas que este servicio tiene; sobre todo cuando llueve.

Otra posible solución: que CFE invierta en una red de fibra óptica para que pueda llegar a estar al nivel de Telmex y pueda ofrecer el servicio de Internet a más los mexicanos. Al fin y al cabo, la inversión en postes para llegar a cada hogar ya la tienen hecha.

En conclusión: la idea me parece excelente. Pero considero que la principal razón de esa brecha digital es la falta de infraestructura para llegar a todos los mexicanos, no el precio del servicio. Muchos vemos hogares que prácticamente se están cayendo, pero eso si, tienen su antena de Dish o Sky. El precio no es el problema. Si de verdad queremos eliminar esa brecha digital, por favor, ¡inviertan en infraestructura! (O que nos den una red de banda ancha a cada mexicano).

Habrá que seguir de cerca el avance de esta iniciativa.

Foto: Diario Portal