
En Vivir México hemos mencionado el problema de la falta de soberanía alimentaria en México. Somos un país que importa el 40 por ciento de los alimentos que consume y 73 por ciento de esta cantidad proviene de Estados Unidos.
La soberanía alimentaria es la capacidad de un país de cubrir de manera total la demanda de alimentos de su población e incluso producir un excedente para la exportación (superávit), y México hace tiempo que la perdió. Llamémoslo Tratado de Libre Comercio de América del Norte, explosión demográfica o calentamiento global, lo cierto es que cualquiera que sea la causa de este problema, representa una grave amenaza a la seguridad nacional mexicana.
Por ello, en el Senado de la República se debate la propuesta perredista de crear una reserva estratégica de alimentos. El senador Antonio Mejía Haro recalcó que esta Reserva Pública de Productos Básicos y Estratégicos será –de aprobarse el proyecto- planeada y administrada por las secretarías de Economía (SE) y de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).
Y de acuerdo a datos divulgados por Mejía Haro, México tiene varias razones para pensar seriamente en un proyecto de esta naturaleza:
Desde la década de los 80, bajo la premisa de que era más barato importar los alimentos que producirlos, se alentó una política de importaciones, en demérito del fortalecimiento de la producción nacional.
Si esto no es suficiente para convencer a los demás senadores, hablemos en cifras: México importa el 95 por ciento de su consumo total de soya, 30 por ciento de maíz, 78 por ciento de arroz, 50 por ciento de trigo, 15 por ciento de leche y 42 por ciento de la carne de puerco. Esto ya es bastante preocupante. Pero para añadirle sentido de urgencia a la situación, cabe mencionar que en lo que va de este año, se han perdido 6.5 millones de toneladas de granos a causa de las heladas en los estados del norte del país.
La propuesta que se analiza en el Senado es sensible y necesaria, pero también presenta varios desafíos técnicos. Para empezar, al hablar de una reserva nos referimos a la cantidad mínima para mantener a una población determinada por cierto tiempo. Bastante vago, así que tomaré el ejemplo del petróleo: una reserva básica de petróleo para un país no productor consiste en la cantidad que se consume y procesa en 45 días. Ahora bien, somos 12 millones de mexicanos, ¿a cuánto ascendería la cantidad de alimentos necesarios para subsistir por 45 días?
Una vez determinada la cantidad y tipo de alimentos que conformarán la reserva estratégica viene el reto mayor de preservar dichos alimentos. Las semillas representan un reto menor, pero no así las legumbres y vegetales varios. Dichos alimentos tendrán una vida útil limitada y deberán salir al mercado eventualmente. Dependiendo de la cantidad, pueden bajar los precios de manera drástica. Ya sé, suena genial pero ¿qué tan benéfico serán tantos altibajos para la economía mexicana?
Definitivamente es un proyecto digno de debatirse, pero, como todo, también debe ser analizado con cuidado y diseñado tomando en cuenta las necesidades reales de la sociedad y economía mexicanas.
Foto: Rivermillonarios










México mas que invertir capital en intentar tener un almacén de productos básicos para en un futuro poder cubrir el des abasto de alimento en el país, debería de invertir en el campo dando subsidios a los productores nacionales con lo que conseguiría, ademas de una baja en los precios,una mejor calidad en el producto, un abasto suficiente para la población y seguramente evitar la migración de nuestros paisanos que se van en busca de oportunidades laborales o mejores pagos por su trabajo. Esa es mi opinión agradecería comentarios sobre ella (positivos o negativos), para poder reafirmar o en su defecto replantear mis ideas.